SENDERO GR 92 (E 10)

 

El sendero Europeo E 10 recorre desde el Mar Báltico hasta el Mar Mediterráneo. Al llegar a España entra por Cataluña y toma la numeración Nacional GR 92 debido a las Olimpiadas de Barcelona 92, año en el que se iniciaron los trabajos de señalización. Recorre así en nuestro país la Costa Mediterránea, pasando por las comunidades de Cataluña, Valencia, Murcia y Andalucía hasta llegar a Tarifa en Cádiz.

 

En la actualidad en Andalucía tan sólo se ha finalizado el trazado que transcurre desde Aguadulce a Adra en la provincia de Almería, aunque se encuentran en vías de ejecución nuevos tramos Almerienses.

 

GR 92 EL LEVANTE ALMERIENSE

 

El sendero GR 92, abandona la Provincia de Murcia en el término municipal de Águilas, para conectar con Almería en el municipio de Pulpí, en la Cala de los cocederos. El sendero nos lleva al primer núcleo de población de la provincia San Juan de Los Terreros, antes pasaremos por las playas de las Palmeras y Honduras, la Isla Negra y el Castillo de Terreros desde donde podemos ver la de Isla Terreros, “La Puerta de Andalucía”, parajes de un gran riqueza natural de origen volcánico, que ha sido propuesto como LIC´s (Lugares de Interés Comunitario). Por un sin fin de playas y pequeñas calas llegaremos a Villaricos antiguo asentamiento fenicio, romano y árabe después, perteneciente al termino municipal de Cuevas de Almanzora. Los restos mineros como el embarcadero viejo nos acompañarán. Desde aquí el sendero continua por la interminable Playa de Vera, más conocida como el Playazo, gran parte de ella es actualmente zona nudista, una de las mas importantes de Europa.

 

Tras esta impresión de soledad, nos encontraremos con el paseo marítimo de Vera, una moderna obra que incluye entre otros servicios un carril bici. No abandonamos el paseo cuando ya estamos en Garrucha, localidad pesquera famosa por su gamba roja. El paseo marítimo adornado por su balaustrada de mármol de Macael le dan un aspecto señorial que nos recuerda su esplendor en época minera, pequeñas playas y calas hasta llegar a las Playas de Mojácar, que se eleva imponente en un cerro. Sus calles y construcciones, parecen zocos árabes, lo que ha favorecido a crear una singular oferta turística, que se manifiesta en las construcciones de sus urbanizaciones en primera línea de playa y sus hoteles.

 

Abandonamos el cemento por sus “Playas Vírgenes”. Desde Torre Macenas, nos acompañan restos de torres vigías, adornos de lujo para la singular belleza de las playas que recorreremos a continuación, como la del Sombrerico, o salvajes como la de la Granadilla o la de el Algarrobito ya en el termino municipal de Carboneras, población de pescadores cuyo desarrollo ha venido marcado por la instalación de la central térmica. La Isla de San Andrés (Monumento Natural), parece recordarnos que nos adentramos en el Parque Natural Marítimo terrestre Cabo de Gata – Níjar, un tesoro de la humanidad.

 

La Playa de los Muertos, 1500 mts. de playa rectilínea cerrada por la punta de los muertos, nos obliga ha ascender hasta llegar al Faro de Mesa Roldán. Las vistas desde los acantilados son únicas. Desciende el sendero a la población de Aguamarga, los restos del cargadero de mineral de hierro de las antiguas minas de Lucainena de Las Torres, nos dan la bienvenida, el recorrido nos muestra parajes de singular belleza y valor geológico e histórico como la Cala del Plomo, Cala San Pedro con su castillo, nos dejará en la pequeña aldea de las Negras y a continuación Rodalquilar, la Isleta del Moro, Los Escullos y San José, que forman el corazón del parque. Desde este último, su molino guardián de las playas vírgenes de los Genoveses, Mónsul, Media Luna, etc. Se continúa en un agradable paseo hasta ascender por el Collado de Vela Blanca.

 

El Arrecife de las Sirenas nos indica que hemos llegado a Cabo de Gata. Un típico faro alumbra su bahía. Las Salinas de gran riqueza en aves, entre las más populares el flamenco rosa. La infinita Playa de Cabo de Gata se continúa ininterrumpidamente, con las del Charco y Amoladeras, en este punto el sendero conecta con el GR 140. Continuamos por la playa, pasaremos por la Ermita de Torre García donde se celebra la Romería de La Virgen del Mar, patrona de Almería, y a continuación, La Urbanización de Retamar, las playas de Costacabana y el Campus Universitario, nos dejan en el nuevo paseo marítimo continuamos por el hasta llegar a la Ciudad de Almería. El proyecto contempla la salida de la capital en dirección poniente por el puerto pesquero y desde el faro de Castell del Rey, recuperar el antiguo camino (llamado romano), hasta llegar a la localidad turística de Aguadulce.

 

“EL PONIENTE ALMERIENSE”

 

Podemos iniciar el recorrido costero de este GR partiendo del puerto deportivo de Aguadulce en el término Municipal de Roquetas de Mar, donde tenemos un panel informativo del sendero correspondiente al tramo que va desde Aguadulce al faro de Roquetas de Mar. Discurre en su comienzo por el paseo marítimo de esta localidad junto a la playa y a las construcciones urbanísticas que han tenido un importante auge en las últimas décadas en el desarrollo turístico de esta parte del Municipio de Roquetas. Pasaremos por las playas de Aguadulce, de la urbanización, de la Ventilla y de los Bajos. Hacer mención al paso del sendero por el palmeral de Turaniana (bastante deteriorado en la actualidad) y a la presencia de algunos tarays, de precioso porte, situados en la misma orilla del mar. Pasaremos por las antiguas Salinas de San Rafael, hoy abandonadas y en pleno desarrollo urbanístico, para pasar a la Playa de La Romanilla y las Playas de Roquetas de Mar que nos llevan hasta el mismo Puerto en sus dos facetas de deportivo y pesquero. Al final del mismo podemos disfrutar de la estructura del Castillo de Santa Ana, hoy en rehabilitación, y un poco después el antiguo Faro de Roquetas ya rehabilitado. Aquí tenemos otro panel informativo del sendero que nos da continuidad hacia la Urbanización de Roquetas por el paseo marítimo que continuamos para llegar a la Urbanización, encontrando un nuevo panel en la rotonda de la Avenida del Mediterráneo en pleno corazón de la misma. Pasamos los hoteles y restaurantes de esta zona turística por el “Paseo del Mar” y la playa de la Laja del Palo, hasta que pasada Playa Serena se termina el paseo marítimo para comenzar el Paraje Natural de Punta Entinas-Sabinar por el que discurre el sendero.

 

En principio vamos cerca de la playa de Cerrillos hasta que nos retiramos un poco de ella para ir por el carril de las antiguas Salinas Viejas. Dejamos ya el término Municipal de Roquetas de Mar para entrar en el de El Ejido dejando la torre de Cerrillos a nuestra izquierda. Continuamos siguiendo los hitos e informándonos por los postes de flechas del sendero hasta llegar a un pequeño promontorio en el que existe el proyecto de hacer un mirador en este pequeño altozano desde el que se divisa una amplia extensión de las Salinas de Cerrillos y del Paraje en general. Nos dirigimos ahora hacia la zona de playa y vemos la toma de agua para las antiguas salinas, para seguir ahora por un carril con mucha arena en la que podemos ver algún ejemplar de la famosa azucena marina (Pancratium maritimun) adaptada a vivir en estas duras condiciones ambientales de las dunas móviles costeras. Mientras, a la derecha, podemos ver algunas charcas y las aves que en ellas habitan. Llegaremos a la zona de Punta Entinas para ascender, por camino ya más consolidado, hacia el Faro, al que bordearemos para seguir por un tramo de carretera asfaltada y salir al antiguo cuartel de la Guardia Civil en el límite del paraje con los invernaderos. Seguiremos este camino hasta bordear la zona de Reserva Natural que protege a las marismas de Las Entinas, cerca ya de Almerimar, viendo los Alcores a nuestra derecha. El Paraje Natural de 1960 ha. y la Reserva Natural de 785 ha presentan un gran interés natural en sus facetas faunística, botánica y paisajística. El gran valor estético que presentan las marismas de las Entinas y la interacción vegetal presentada principalmente por la Sabina (Juniperus phoenicea subsp. turbinata ) y el Lentisco (Pistacia lentiscus), se mantienen pese a la gran presión antrópica que se produce en sus alrededores con los invernaderos y las urbanizaciones. Podemos diferenciar fácilmente cuatro ecosistemas bien distintos aunque interrelacionados entre sí como son: la zona costera de dunas móviles, la zona más interior de dunas fijadas por la vegetación de sabinas y lentiscos, la zona de lagunas y charcas endorreicas y la vegetación que circunda y está dentro de estas últimas que forma los saladares.

 

Entramos en la urbanización de Almerimar junto al Hotel Aguamarina y por el paseo marítimo llegamos a otro panel informativo del sendero en un parque próximo al puerto deportivo al que entraremos para bordear las dársenas y salir por la playa de San Miguel y su paseo marítimo. Continuamos después por tierra hasta llegar al Camping Mar Azul y continuar por camino arenoso paralelo a la playa. Pasaremos por la Punta de los Baños que hacen mención a unos antiguos baños romanos del año 69 después de Cristo y que se encuentran en la localidad de Guardias Viejas. Bordearemos la Punta y Piedra del Moro junto al moderno faro de Punta Baños y ya vemos el Castillo de Guardias Viejas, que es una antigua batería costera de cuatro cañones de a cuatro libras correspondiente al sistema de reforma llevado a cabo en las defensas por Carlos III y que fue diseñada por el ingeniero José Crame en 1765, comenzando su construcción en 1769. Fue destruido por los ingleses durante la Guerra de Independencia, siendo posteriormente reconstruido en 1817. Durante el pasado siglo fue abandonado cayendo en ruina hasta que en 1985 se le confiere la catalogación de Bien de Interés Cultural y es rehabilitado por el Ayuntamiento de El Ejido destinándose en la actualidad a diversas actividades culturales del municipio. Continuamos junto a la ensenada del Castillo para desplazarnos ya por un camino costero junto a las playas de Balerma, localidad a la que llegamos y vemos su famosa Torre y su Lonja de pescado; poco después se termina el término Municipal de El Ejido para entrar en el de Berja por las playas de Balanegra, hasta llegar a esta urbanización costera, donde podemos ver otro de los paneles informativos del sendero. Continuamos por la costa apreciando otra zona de Alcores, similar a la de las marismas de las Entinas, que no es otra cosa que antiguas terrazas marinas correspondientes al periodo cuaternario de la ancestral línea costera y que están formadas por calcarenitas. Llegamos al límite con el Municipio de Adra para continuar el sendero por la playa teniendo muy próximos los invernaderos hasta llegar a una zona cercana a la Reserva Natural de Las Albuferas de Adra cuya importancia reside en la gran variedad de especies de aves que aquí se refugian, así como de ese pececillo tan singular y endémico de estas aguas dulces mediterráneas como es el Fartet, que presenta un acusado dimorfismo sexual. El paisaje de la zona no es muy atractivo ya que las principales albuferas que componen el área de Reserva, la Honda y la Nueva, están totalmente rodeadas de invernaderos quedando poco espacio para la vegetación formada por carrizales, eneas y masiegas principalmente en una superficie total de unas 75 ha y en las que podemos observar, como aves de más relevancia, la malvasía y el porrón pardo, junto con muchísimas especies más.

 

Pasamos por el Camping de La Habana en la playa de Las Cañadas para llegar a la desembocadura del Río Adra, que tendremos que cruzar algo más arriba para volver a bajar y dirigirnos por la línea de costa, protegida por grandes rocas, hacia la playa de San Nicolás y llegar por el paseo marítimo a la entrada al puerto de Adra donde tenemos otro panel informativo del sendero. Atravesaremos Adra, siempre cercanos al mar, para salir hacia la playa de La Caracola y las playas de Poniente junto al Camping de la Sirena Loca, tomamos ahora la playa para llegar al Camping de Las Gaviotas, que pasaremos, para llegar al Lance de La Virgen. En este punto tenemos dos opciones para seguir el sendero: una es la de subir hacia Guainos Altos y ver la zona de la Angostura en la Rambla de Guainos, para luego bajar por ella hacia Guainos Bajos; o la otra opción, que es continuar ahora por la izquierda de la antigua N-340 para llegar a la rotonda donde se encuentra en la actualidad el final de la autovía, en cuyo centro se encuentra una réplica, en pequeño, de la famosa Torre de los Perdigones de Adra. De aquí, y en poco tiempo, nos ponemos en la localidad de Guainos Bajos. En el momento de confeccionar este manual, el resto del sendero, desde Guainos Bajos hasta el límite con la provincia de Granada, se encuentra aún en fase de ejecución, estando señalizado en tramos intermitentes, lo que hace que busquemos tramos de enlace siguiendo el trazado de la antigua carretera nacional 340.