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PONTIFICIA Y REAL ARCHICOFRADÍA DE MARÍA SANTÍSIMA DE LOS DOLORES (PASO NEGRO)

  
  Cuevas Del Almanzora
  04610 Cuevas Del Almanzora (Almería)
  
  
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PONTIFICIA Y REAL ARCHICOFRADÍA DE MARÍA SANTÍSIMA DE LOS DOLORES

(PASO NEGRO)


La Pontificia y Real Archicofradía de María Santísima de Los Dolores, más conocida como Hermandad de María o Paso Negro, tiene sus orígenes en la primera mitad del siglo XVII. En efecto, en el siglo XVIII ?y más concretamente el 2 de julio de 1716, es aprobada la reforma de su constitución, siendo obispo de Almería don Joaquín del Valle Ledesma.
Muy significativos eran sus pesos bíblicos: el Arca de la Alianza, Moisés salvado de Las aguas, Jesús con los Doctores, la reina de Saba y otros. La primera Junta Directiva que conocemos data de 1924 cuyo presidente era D. Ramón Reyes Navarro

Fue declarada "Real" por el rey don Alfonso XIII en el año 1929,
Tras la Guerra Civil se reorganiza la Hermandad en 1944 y es elegido presidente don Antonio García Alix.
E1 11 de julio de 1947 fue nombrado Presidente de Honor el don Francisco Franco, Jefe del Estado. En su nombre, en más de una ocasión, el gobernador civil de la provincia formó parte de la presidencia en la procesión del Viernes Santo.
Con fecha 28 de febrero del año 1949 es autorizada la Archicofradía para usar en sitio de honor el Guión del Jefe del Estado.
Abre el desfile procesional de la Hermandad de María un llamativo estandarte de terciopelo negro, bordado en oro y pedrería con la efigie de la Virgen del Primer Dolor en el centro, portado por un Nazareno con túnica negra, capa roja y capuchón rojo. Va flanqueado por cuatro Nazarenos, dos a cada lado, vestidos con túnica negra, capa roja y capuchón negro, provistos de espléndidos ciriales ricamente labrados en plata de ley y en perfecta consonancia con el estandarte, que confieren al cortejo un solemnidad impresionante.



Tras ellas un grupo de jóvenes cofrades de entre cuatro y ocho años vestidos con los colores característicos de la Hermandad, bien
organizados y guardando siempre la compostura; nos preludian el paso de la Samaritana. Jesús y la mujer de Samaría componen este grupo escultórico. Se nos presenta aquí a Jesús vestido con túnica de terciopelo rojo, capa azul bordada con ramilletes de oro y rostro expresivo, mirada fija y mano derecha extendida en señal de diálogo.


Siguiendo el ritmo procesional desfila otro conjunto de nazarenos con túnica negra, fajín rojo, capa roja y capuchón negro que nos anuncian la llegada del grupo alegórico que simboliza Las Tres Virtudes Teologales: Fe, Esperanza y Caridad. Muy cerca de ellas vislumbramos el paso de La Virgen del Primer Dolor, más conocido por "La Dolorosa". Compone esta carroza La Virgen del Primer Dolor, obra del escultor murciano J. Sánchez Rota, copia fidedigna de la anterior imagen del mismo nombre, destruida en la Guerra Civil. Es una talla en madera policromada de exquisito modelado, paños excelentemente plegados y aureola con doce estrellas luminosas sobre la cabeza.
A continuación dos filas de nazarenos con túnica negra, fajín rojo, capa roja y capuchón rojo, sirven de enlace al paso siguiente, conocido como el de "La Arrodillada al Pie de la Cruz". Figuran en él un Cristo bajo la advocación del Consuelo y la Virgen arrodillada al pie del mismo. E1 Cristo es obra del escultor Francisco Liza Alarcón de Murcia; fue bendecido el 3 de abril de 1993 por don José Alascio, párroco de Nuestra Señora de La Encarnación. Se trata de una imagen de tamaño natural que va prendida por tres clavos, con la cabeza inclinada hacia la izquierda, y los ojos entreabiertos mirando al cielo, simulando el momento en que se dirigió al Padre, diciendo: "Padre mío, en tus manes encomiendo mi espíritu" (San Lucas, capít., XXIII).
La Virgen es una imagen de vestir de autor desconocido, está arrodillada al pie de la cruz contemplando angustiada a su Hijo. Con las manos entrelazadas en actitud de súplica, la mirada hacia arriba escuchando sus últimas palabras, oculta bajo la extraordinaria belleza de su rostro una expresión de tristeza contenida




A continuación desfila la Legión Romana encabezada por un capitán vestido con túnica lujosamente adornada en oro, coraza y galea y equipado con un escudo en la mano izquierda y sable en la derecha; junto a él, e igualmente uniformados, portando lanzas en sustitución del sable, marchan cuatro parejas de soldados que abren paso a otro soldado a caballo que lleva en su mano derecha un magnífico estandarte con las siglas S.P.Q.R. "Senatus Populus Que Romanus", en clara referencia al senado y pueblo romanos, en cuyo nombre solía actuar este cuerpo de ejército.
Seguidamente hace acto de presencia el paso viviente que simboliza la reina de Saba, representada por una mujer joven y atractiva, ataviada con un fastuoso traje de seda de color rosa, bordado en oro y con engarces de piedras preciosas, lleva además cetro y corona.



La Samaritana está representada por una mujer joven de serena belleza y rostro resplandeciente, atenta a la mirada de Jesús. Lleva un vestido color rosa ricamente adornado en oro y pedrería y un tapado también exquisitamente bordado.
La simulación del pozo y la excelente colocación del árbol dan al conjunto un aire armónico y equilibrado. Van en una carroza engalanada con una llamativa diversidad floral a base de gladiolos, claveles y azucenas, todos ellos de color rojo, color que coincide con el del fajín y la capa de los ocho nazarenos que la acompañan.


Otro grupo de nazarenos vestidos con túnica negra, fajín azul, capa del mismo color y capuchón negro con paso armonioso y actitud solemne, abren camino a una hermosa bandera de terciopelo negro, que luce en su parte central un corazón de seda de color rojo atravesado por una espada e inscrito en una orla de rosas ovalada, bordada en oro y engarces de piedras preciosas, con una corona en la parte superior indicativo de la condición regia de esta Hermandad.
La presencia de la bandera seguida de un grupo de nazarenos con los colores azul y negro nos advierte la llegada del paso titular de la Hermandad, representado por la imagen de María Santísima de Los Dolores, conocida popularmente por la Virgen María. Estamos ante una imagen de vestir, de acentuado carácter naturalista que conjuga misteriosamente la sensación de tristeza con la expresión de dulzura de su rostro. Va vestida con un traje blanco adornado con retocados encajes y un valiosísimo manta de terciopelo negro primorosamente bordado en oro y pedrería, confeccionado en los talleres artesanos de Alcantarilla (Murcia) en el año 1846. Desfila en un gran trono de plata, tipo palio, con doce varales, seis a cada lado perfectamente labrados. Los lados exteriores van profusamente decorados, destacando ocho extraordinarios medallones dorados y cuatro escudos hábilmente diseñados. En el lateral derecho se representan los cuatro primeros dolores de la Virgen: 1° La profecía de Simeón; 2° La huida a Egipto; 3° Jesús perdido y hallado en el templo; 4° Jesús con la Cruz a cuestas.

En el izquierdo los tres restantes: 5° Jesús muerto en el Cruz; 6° Jesús es descendido de la Cruz; 7° Jesús es sepultado.
La parte delantera lleva una hornacina central, con los escudos de la Parroquia y de la Hermandad, uno a coda lado.
En la parte trasera están plasmados el escudo del pueblo y el escudo pontificio, en clara alusión al carácter y condición de la Hermandad. Completan el repertorio decorativo 68 candelabros de plata y oro y echo ánforas, donadas por otros tantos cofrades, que van colocadas en el frontal delantero, así como dos extraordinarios candelabros de cola que ocupan los vértices traseros.

El trono es llevado a hombros por setenta braceros uniformados con pantalón negro, camisa blanca y fajín negro con la insignia de la Hermandad bordada en el centro.