Federico de CASTRO Y FERNÁNDEZ


CASTRO Y FERNÁNDEZ, Federico de (Almería, 1834 - Sevilla, 1903). Filósofo, catedrático, historiador y bibliófilo.


      Hijo del capitán de Infantería, José de Castro y Alarcón, y María del Carmen Fernández y Gálvez. Destacó como estudiante, lo que le valió un extraordinario expediente académico durante toda su vida lectiva. Realizó sus primeros estudios en la capital almeriense haciéndose merecedor, tras ser examinado con nueve años de ingreso en el Instituto y a propuesta del Gobernador Provincial, del título de Maestro de Escuela. En 1844 se trasladó a Sevilla con un tío paterno, iniciando sus estudios de bachillerato en Filosofía en el Colegio San Alberto, continuando su formación en la Universidad Hispalense hacia 1850, cursando el preparatorio y el primer curso de Derecho Romano, a la vez que inicia otras disciplinas como Filosofía y Teología. En 1852, por motivos familiares, se traslada a Madrid, donde prosigue sus estudios de Derecho y Filosofía, entrando en contacto con el Círculo Krausista, entre los que destacan profesores como Fernando de Castro, en Historia; Amador de los Ríos, en Literatura; y Julián Sanz del Río, que fue el que más influyó en su formación, según su hijo y también catedrático José de Castro y Castro. Durante su estancia en Madrid contacta con amigos y condiscípulos andaluces como el almeriense Nicolás Salmerón y Alonso, González Garbín y Francisco de Paula Canalejas, consiguiendo entre 1856 y 1857 un premio extraordinario en la licenciatura en Filosofía y la de Derecho.

      Tras la obtención del título, se dedica a la docencia, comenzando su larga trayectoria de maestro como sustituto de Retórica y Poética en el Instituto de Logroño. En 1859 se traslada al Instituto de Huelva, en el que desempeñó la cátedra de Psicología, Lógica y Ética, hasta que presenta en Madrid su tesis doctoral: El progreso interno de la razón mediante el método científico, y el de la libertad mediante el arte moral (1861), considerada representativa de la filosofía krausista, al tiempo que consigue por unanimidad la cátedra de Metafísica de la Universidad de Sevilla (R.O. 25-V-1861), con un tribunal integrado, entre otros, por Juan Valera y Ramón de Campoamor. Su vida académica transcurre en Sevilla, de cuya Universidad fue también catedrático de Historia de España (1866-1868) y de Historia Crítica de España (1895-1903), ocupando además los cargos de rector (1870-1871) y decano de la Facultad de Filosofía hasta su fallecimiento. Sólo dejó Sevilla por Madrid en un pequeño periodo para ocupar un puesto en el Ministerio de Ultramar, pues, según su hijo, nunca ejerció la política, pese a ser requerido insistentemente para ello, manteniéndose como colaborador en la sombra del también catedrático krausista Nicolás Salmerón, durante cuyo Ministerio de Gracia y Justicia, junto a Gurmesindo Azcárate, Labra, Romero Girón y Concepción Arenal, participó en la elaboración de la reforma penitenciaria promovida por la Primera República.

      Federico de Castro está considerado como un entendido bibliófilo que participó como fundador de la Biblioteca Científico-Literaria de Sevilla, donde también gozó de un gran predicamento como jurista y publicista. Colaboró con la Revista de Almería, donde publicó al menos dos artículos: “Maya” y “La torre de las Arcas”, que contiene un relato sobre tradiciones populares almerienses. Su fallecimiento (10-IV-1903) fue muy sentido en la ciudad hispalense, que le dedicó una calle, costeando el claustro de profesores un retrato y una placa de mármol, que se conservan en el Decanato de la Universidad Sevillana y un busto, que se encuentra en el Rectorado.




Cantalejo Testa, José Ramón





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