Miguel CHACÓN Y DURÁN


CHACÓN Y DURÁN, Miguel (Adra, 1798 - San Ildefonso, Segovia, 1878). Político e intelectual.


      Perteneciente a una familia afrancesada, estudió ciencias en la Universidad de Granada. Favorable al gobierno liberal de Riego, ingresó voluntario en el ejército (1823) para defender al país de la invasión francesa, participando en diversas acciones en Andalucía, cayendo finalmente prisionero. Tras su liberación, volvería a estudiar Derecho a Granada, donde fue recibido como abogado de la Real Chancillería (1829), siendo nombrado al año siguiente síndico procurador general de Adra. Declinó el cargo por sus ideales y, en febrero de 1833, marchó a Madrid, donde contactaría con los liberales que emergían. A la muerte del Rey, abraza la causa liberal, presentándose y siendo elegido diputado a Cortes por el distrito de Berja (1834-1835 y 1835-1836). Coincidiendo con la disolución del hemiciclo, fue nombrado magistrado de la Audiencia de Granada y capitán de la Guardia Nacional de Madrid. Al año siguiente pasaría a Albacete como magistrado de la Audiencia, fecha en la que saldría elegido diputado a Cortes por Almería (1837-1838 y 1838-1839).

      A finales de 1839 fue nombrado magistrado de la Audiencia de Sevilla, ciudad en la que contactaría con el movimiento político e intelectual. En 1840 ingresó en la Sociedad de Amigos del País y, poco después, en la Real Academia de Bellas Artes y en la Sociedad de Amigos del País de Huelva. En 1841 fue elegido senador por Almería y, desde 1844, era vocal en la Junta Calificadora de Títulos de Participes Legos en Diezmos. En 1845 fue elegido director de la Sociedad de Amigos del País de Sevilla, siendo el primero por elección, año en el que también volvería a ser diputado a Cortes por el distrito de Berja hasta 1851. Entre 1848-1852 desplegó una intensa actividad en la Sociedad de Amigos del País hispalense, destacando su apuesta por la reforma de los latifundios (1852, en colaboración con C. Corroza) y la inversión en infraestructuras (Proyecto de canalización del río Guadalquivir, 1852; Proyecto de construcción de la línea férrea Sevilla-Córdoba, 1859). En su villa natal experimentaría con sus fincas muchas propuestas de mejora para los jornaleros y colonos, debiéndosele también a él la fundación del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Sevilla, de la que fue presidente. En el plano intelectual ingresaría en la Real Academia de Buenas Letras y Nobles Artes de Sevilla y, en 1851, participó en la comisión que visitó la Exposición Industrial de Londres. Aquel año fue nombrado presidente de la Audiencia de Valladolid y ministro togado del Tribunal Mayor de Cuentas, toda vez que volvió a ser elegido diputado a Cortes por el distrito de Berja (1851-1852 y 1853-1854).

      A principios de la década de 1850 su labor intelectual sería premiada con su ingreso en la Real Maestranza de Caballería, Real Academia de San Isidoro, Academia de Emulación y Fomento, Academia de Medicina y Cirugía, Academia de Ciencias Exactas y Naturales, toda vez que ocupó la vicepresidencia de la Real Academia de Buenas Letras. En 1853 volvería a ser senador por Almería, siendo recibido en la Sociedad Matritense de Amigos del País y en Real Academia de Jurisprudencia. En el plano político consiguió muchos honores, resaltando en 1863 su nombramiento como gentilhombre de cámara del Rey y auditor honorario de guerra.

      Durante el sexenio revolucionario políticamente prefirió mantenerse expectante, apoyando a su pariente, Bernardo Toro Moya, natural de Laujar, que saldría elegido diputado a Cortes por Almería y manifiestamente montpensierista. Nuestro biografiado optó por apoyar a Amadeo de Saboya, algo que recompensó el papa Pío IX con la concesión del título de Conde de Chacón (31-V-1870). Animado por la nueva dinámica política, se presentó a las elecciones de 1872, siendo elegido diputado a Cortes por Almería. La abdicación del monarca y la proclamación de la I República lo alejarían de la política, decantándose finalmente por apoyar la opción alfonsina. Como gentilhombre de cámara acompañaría a Alfonso XII hasta los últimos días de su vida.




Sánchez Ramos, Valeriano





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