ZUHAYR  


, ZUHAYR (, Sin datos - , 1038). Rey morisco.


      El segundo monarca de la taifa almeriense era también eslavo, eunuco y uno de los grandes oficiales del ejército de Almanzor, como Jayrán, que le encomendó el gobierno de Denia, primero, y de Murcia, después, durante su reinado. Hubo de luchar contra el también eslavo Musallam para suceder a Jayrán, cuya política siguió desarrollando complicadas alianzas con el fin de aumentar el decadente poder de la minoría eslava en el Levante peninsular. En el breve reinado de Zuhayr, la taifa almeriense alcanzó la máxima extensión territorial al apoderarse de Córdoba (1034), si bien por poco tiempo, y fue reconocido como señor en Játiva, Jaén, Baeza y Calatrava.

      Uno de los máximos instigadores de esta política agresiva sobre el resto de las taifas fue Ahmad ibn Abbas, hijo del visir de Jayrán, “katib” o secretario de Zuhayr y famoso por su vanidad y fortuna, además de por su desmesurada biblioteca. Árabe de alcurnia, despreciaba a bereberes y judíos, por lo que incitó a Zuhayr para conquistar Granada, en una desafortunada campaña en la que ambos encontrarían la muerte de modo distinto: el arráez (señor) en la refriega y el visir mandado ejecutar por el rey de Granada. Con el fracaso de Zuhayr acaba el poder eslavo en al-Andalus y se cierra el ciclo histórico de la influencia amirí.

      Al-‘Udrî nos habla de varias obras ejecutadas o finalizadas durante mandato. El autor, de origen dalayense, cita la terminación de la muralla del barrio de al-Musalá, por el mar, y el ensolado de la mezquita aljama; también menciona la conducción de agua desde Alhadra. Estas obras han sido indistintamente adjudicadas por otras fuentes a Jayran, por lo que debe tratarse de empresas dinásticas cuyo interés público tenía por finalidad respaldar la legitimidad del poder, pues tanto Jayran como Zuhayr no exhibieron los atributos de poder que les correspondían como soberanos autónomos, reivindicando el más modesto papel de “señores” de una supuesta legitimidad dinástica omeya a la que, no en pocas ocasiones, contribuyeron a debilitar.




Cara Barrionuevo, Lorenzo





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