Francisco GOMIS PEINADO


GOMIS PEINADO, Francisco (Almería, 1910 - Almería, 2011). Compositor y pianista.


        Un plenario municipal le agradeció la donación de sus partituras y documentado archivo. En el Apolo dirigió el cuadro teatral y lírico de Educación y Descanso. Firmó cinco pentagramas de música popular conjuntamente con el maestro Gaspar Vivas.

Compositor, pianista, director escénico e investigador de la historia local, Francisco Gomis Peinado falleció el 4 de septiembre de 2011, superado ya el siglo de existencia. A principios de la pasada centuria se afincó en Almería su padre, el joven maestro valenciano Vicente Gomis, contrayendo nupcias con la gergaleña Pura Peinado, de cuyo matrimonio nacieron cuatro hijos: Francisco, el tercero (en plaza Castaños), el 5 de abril de 1910. El niño asistió a la academia de música, pintura y declamación de Joaquín Martínez Acosta y su esposa Gracia Luque -en la calle Real de la Cárcel-, donde cursó seis años de solfeo y piano, con tan buen aprovechamiento que le permitió debutar (noviembre de 1929) en el acreditado café Colón. Desde la inauguración de Radio Almería fue colaborador fijo, en la que lo anunciaban como “El pianista invisible”, aunque su identidad era notoria. Sin abandonar la formación musical, realizó estudios de magisterio y en la Escuela de Comercio.

Concluida la Guerra Civil se casó con Luisa Medina Garcés, de la que nacieron Mª Luisa y Francisco. Trabajó en la Fiscalía de Tasas y en 1952 marchó a Madrid, continuando en su delegación provincial hasta la supresión de las cartillas de racionamiento franquistas. En este periodo ingresó en la hermandad filial de la Virgen del Mar matritense, ocupando distintos cargos a partir de 1958. Al jubilarse regresó a Almería.

Antes del periplo madrileño impartió clases de música en el colegio La Salle, simultaneándolas con la dirección del cuadro lírico-teatral de Educación Descanso. En el teatro Apolo montó con general éxito un vasto repertorio de zarzuelas y estampas folclóricas. Años felices en los que compartió amistad con los músicos y actores Rafael Barco, José Richoly, Ángel Barceló, Quiñonero, Miguel García, etc. De entonces evocaba con orgullo la noche en que le cedió la batuta al maestro Jacinto Guerrero cuando éste vino a dirigir un ciclo lírico. Con satisfacción sacaba a relucir que el piano que adornaba el salón de su domicilio perteneció a Gaspar Vivas. Con el compositor del Fandanguillo de Almería entabló estrecha relación; fruto de ella son cuatro partituras conjuntas, de las 18 propias registradas en la SGAE. Además de otras tres por las que sentía especial predilección: Nacida del mar, Alas victoriosas y la barcarola Salutación a la Virgen del Mar. Amén del sainete lírico La Alcazaba, representado en junio de 1950 en el citado coliseo de obispo Orberá a beneficio de Cruz Roja.




Sevillano Miralles Antonio





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