 | Tenemos noticias de Ibn Hayyan, que señala la construcción por los marinos de Bayyana, hacia el año 888, de veinte ciudadelas en la zona entre ellas la de Abla. En este período la función de la fortaleza de Abla estaba íntimamente ligada al control de la ruta que comunicaba el interior granadino con el litoral almeriense.
En el período de los reinos de Taifas (1031-1091), Al-Udri cita que el distrito de Abla pertenece a la Cora de Elvira dependiente de Granada. Durante esta etapa surgen guerras fronterizas entre los reinos zirí granadino y el taifa de Almería por la zona litigiosa limítrofe. Abla, al encontrarse enclavada geográficamente en la zona de disputa entre las coras de Peyyna y Elvira, se ve envuelta en un período inestable de luchas y guerras, sostenidas entre ambos reinos, que motivará la fortificación de varias fortalezas del lugar para el mantenimiento de los dominios conquistados.
En el reinado de la dinastía nazarita (1232-1492), se incrementan las tierras ganadas para el riego, para ello Abla y Abrucena compraron los derechos del agua en 1273 al rey de Granada Muhammad I o a su hijo Muhammad II y posteriormente en 1356 bajo el reinado de Muhammad V se plasmó el concierto de reparto del caudal de agua de Sierra Nevada correspondiéndole a Abla 1/3 y a Abrucena 2/3. A pesar de ello, en siglos posteriores, se promoverán nuevos pleitos judiciales entre ambas poblaciones vecinas sobre el reconocimiento de tales derechos. |  |