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 | Recientemente, y tras la creación del pantano de Benínar, el pueblo de Darrícal y su anexo de Lucainena se han incorporado a la vecina Alcolea, constituyendo un sólo término municipal que se extiende por 69,3 kilómetros cuadrados. Estas poblaciones son eminentemente agrícolas, organizadas en torno a las pequeñas vegas de riego típicamente mediterráneas y con un fuerte sabor morisco. Aguas arriba del río Alcolea, y en el camino de Berja a Laujar de Andarax, se encuentra Alcolea, lugar encaramado en una loma de la Sierra de Gádor, al pie del río de su nombre. Esta localidad es la Alcolaya descrita por los geógrafos musulmanes, en alusión a una pequeña fortificación de época emiral, ruinas que aún se conservan en el paraje de El Castillejo.
"Iglesia"
Administrativamente dependía de la taha de Andarax y el lugar se componía de cinco barrios (Haulin, El Fondón, Herat Alheulo, Harat Alheulo, Xocanes y Aben Omar) con sus mezquitas y rábitas. Tras la guerra de las Alpujarras fue repoblada con 35 vecinos, desmembrándose el lugar de Guarros, que pasó al municipio de Paterna. |  |
"Casa Típica"
Esta población tiene una importante iglesia del siglo XVII-XVIII (advocación de San Sebastián), templo que ha sido restaurado recientemente. Alcolea cuenta también con la Ermita de Santa Rosa de Viterbo, edificio fechado en el siglo XVIII y cuyos patronos eran los marqueses de Iniza. Destaca de la ermita su esgrafiado y la armadura, aunque, debido al abandono que sufre, se encuentra desgraciadamente en mal estado de conservación.
También es tierra de Alcolea el antiguo municipio de Darrícal, desaparecido tras la construcción del pantano de Benínar; su caserío ha sido adquirido por el Ayuntamiento para potenciar el turismo rutal. Este núcleo reúne el mejor conjunto de arquitectura popular de tradición nazarí existente en la Alpujarra almeriense, con arcos falsos, celosías de estuco, volúmenes inverosímiles e imaginación popular convertida en paisaje urbano, singularidad que justifica su visita.
Darrícal conserva su Templo Parroquial del Santo Ángel Custodio, del s. XVIII. |  |
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 | IGLESIA PARROQUIAL DE SAN SEBASTIÁN
Con la incorporación en 1489 a la Corona de Castilla, la población musulmana de Alcolea pasó a tener la condición de mudéjares y, tras el bautismo masivo de 1500, se convirtieron en moriscos o cristianos nuevos, a la vez que la mezquita era consagrada y convertida en templo cristiano.
La ruina de la vieja mezquita o el deseo de un nuevo templo por parte de los cristianos viejos, dará lugar a la construcción de la iglesia a mediados del siglo XVI. Al igual que otros templos de las Alpujarras, y la primitiva Iglesia de Alcolea se levantó sobre una haza de tierra, que se pagó en 1558 a Pedro de Baena. Entre 1558 y 1559, el cantero Pedro de Bonilla hizo la obra de cantería y mampostería, mientras que, en 1560, Juan Trujillo remataba la albañilería, que fue tasada por el albañil Bartolomé de Villegas. El ladrillo y la teja fue suministrada por el morisco Rafael el Valorí y los ladrillos de rasilla por el teatro Lope de Baena. En la carpintería, que estuvo a cargo de Cristóbal de Ayllón, se utilizaron álamos cortados por Pedro de Yllanes y comprados a vecinos de Alcolea. Como obrero encargado de proveer los materiales y el pago a los maestros, actuó Fernando de Vega, cura de Alcolea, de toda esta información se deduce que este edificio sería una iglesia de una nave, con o sin capilla mayor diferenciada, muros levantados con cajones de mampostería entre cintas e hiladas de ladrillos, y posiblemente, sillares de cantería en los ángulos como refuerzo.

|  | Quemada por los moriscos en la rebelión de 1568, la carpintería fue rehecha, en la última década del siglo XVI, por Cristóbal de Espinosa y la madera cortada y aserrada por un grupo de franceses activos en la comarca de aquella época, entre los que destacan Lau y Antón de Rochaforte, además de Esteban Rodel.
A lo largo del siglo XVII se llevaron a cabo más obras y reparos, y en 1711 el albañil Joseph Merino trabajaba en la Iglesia de Alcolea, cuya obra tasó, un año más tarde, el maestro Manuel Risueño.
Recientemente, 1994/1995, con aportaciones económicas de todos los alcoleanos, se han llevado a cabo obras de reparación en general, rehaciendo los tejados y la torre como se encontraba en 1922, según una fotografía de José María Moya, quedando la mas airosa de la comarca. |  |
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 | ERMITA DE SAN SEBASTIÁN Y SAN ILDEFONSO
La Ermita de San Sebastián y San Ildefonso, de estilo mudejar, se encuentra en las inmediaciones de Alcolea, junto al camino viejo de Ugijar que hace de paseo entre inmensos y frondosos olivos centenarios. Su construcción data de 1702 a 1709 y el pequeño campanario de 1720. Está compuesta por una gran nave decorada con frescos que representan a los Santos Apóstoles y un hermoso camerino, y en la parte izquierda con otras dependencias, que en parte pudo ser casa del ermitaño y sacristía.
Su advocación fue a la Virgen del Mar y actualmente a Santa Rosa de Viterbo, Patrona de Alcolea.
|  | Durante decenas de años ha estado en lamentable abandono y su conservación se ha visto gravemente dañada por las inclemencias del tiempo y el barbarismo , no obstante, en 1998 se han comenzado obras de restauración a cargo de una comisión creada al efecto por varios vecinos y el ayuntamiento de la localidad, esperando finalizarlas en breves años. La utilización de esta hermosa ermita, a parte del carácter religioso, será la de exposiciones, conferencias y todo tipo de actividad cultural, así como la creación de una biblioteca y punto de información turístico de toda la Alpujarra. |  |
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 | IGLESIA DE DARRICAL
(s.XVI)

|  | IGLESIA DE LUCAINENA
(s.XVII)
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