AtrasAdelante

Economía:

Tradicionalmente en nuestra zona se ha mantenido una secular lucha contra la sequía creando un peculiar conjunto de formas de captación y utilización del agua. Hasta que la moderna tecnología ha permitido la explotación económica de las aguas subterráneas, ha sido decisivo contar con un traspaís marítimo, abastecido hídricamente por las montañas, desde un principio el Arroyo de Celín-Dalías, al que posteriormente se le agregan Fuente Nueva y Canal de San Fernando.
En el espacio ejidense nos encontramos con dos sectores económicos y sociales que son grandes consumidores de agua: la agricultura, con un alto nivel de renta por unidad de superficie y que capitaliza a la vez agua y calor, y la sociedad urbana, que ha experimentado un crecimiento espectacular y es un consumidor cada vez más exigente; aparecen otros consumidores dignos de tenerse en cuenta como el turismo, con unos hábitos de consumo de agua potable sin comparación con los usos tradicionales de la misma.

"Invernaderos"

La situación en El Ejido no presenta la compleja problemática de otras áreas mediterráneas; no obstante, todos los sectores implicados (agricultura, sociedad urbana, industria, turismo) deben llegar a un proyecto general de ordenación y utilización de los recursos hídricos.

El agricultor ejidense
se ha mostrado como un decisivo factor humano del clima con la implantación del invernadero (10.000 hectáreas en el municipio), en cuya base de desarrollo subyace la idea de ampliar las ventajas que el clima ofrece, y es, por otra parte, una de las muestras más destacadas en el área mediterránea del progreso técnico de las innovaciones «ahorradoras de tierra y agua».