AtrasAdelante

La escasez de lluvias no impide que encontremos en el término una rica y variada flora debido a la fertilidad de sus tierras y el clima estable durante el año, sin demasiada oscilación térmica.

Nombres tan mediterráneos y populares relacionados con objetos, olores o sabores como agracejo, ajopollo, albaida, aliaga, amores, taray, rabanica, arrayán, baladre, beleo, boja o gandul forman parte de la vida campesina de un pueblo enamorado de sus cosas y sus tradiciones. Hay costumbre de utilizar algunas plantas como medicamentos, tales como el rabo de gato (estómago), hierba de la sangre (circulación) y rompe piedras (riñón).

Conviven con los pájaros de la zona: cuco, urraca, verderón, zorzal, alcuadín, correros, abubilla o el gavilán y la perdiz, en el pueblo y los anejos El Retamar, Cañada, Cerro Gordo y Piedra Amarilla.

Cuando el campo se cultivaba, el panizo, trigo, centeno, cebada y avena eran los productos más rentables, aunque como complemento de la producción de almendra, aceite y los productos obtenidos del ganado caprino y ovino.

Hay algunas granjas de engorde de pollos y cerdos, se vende la alcaparra y almendra, pero en general se trata de una economía de subsistencia.