AtrasAdelante

La Sierra de las Estancias, es el comienzo del recorrido hacia Partaloa. Al llegar nos sorprendemos por el paisaje caótico que aparece ante nuestros ojos. Numerosos bloques, de gran tamaño, parecen amenazar las edificaciones.

El origen de este fenómeno está en el desplome de masas rocosas, por su mayor dureza y presión, al desaparecer el estrato inferior, más frágil y deleznable. Este curioso aspecto nos anima a continuar hacia Oria. Una constante sucesión de pequeñas lomas conforma el entorno, que va ganando poco a poco altura.

Tan solo algunos cortijos de adobe recuerdan la habitabilidad de las laderas de la Sierra de las Estancias. A más de 1.000 m de altitud, aparece este municipio.

Sus cercanos montes mantuvieron desde el Neolítico, cierto carácter sagrado, confirmado en la cultura hispano-árabe con la edificación de complejos eremíticos musulmanes.

De esta época, perduran los restos del castillo que protegía este espléndido mirador del valle del Almanzora.

Algunos hallazgos arqueológicos de la Edad del Cobre, en la Loma de la Estación y la Rambla de Las Horcas, ya aventuran un antiguo poblamiento, que se subraya con otros asentamientos medievales como el Lugar Viejo y el Cerro del Castillo.

No puede dejar de visitar la Basílica de la Virgen de las Mercedes, obra barroca de grandes dimensiones, declarada Monumento Histórico Artístico; edificada según los planos de Ventura Rodríguez. En la puerta de esta magnífica iglesia puede leerse una inscripción que alude a su construcción.