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TÍJOLA ISLÁMICA: APROXIMACIÓN HISTÓRICA A TRAVÉS DE LOS RESTOS MATERIALES

RAFAEL POZO MARÍN
Arqueólog
o
LA INVESTIGACIÓN. LAS FUENTES

La base fundamental de la investigación son los restos arqueológicos, arquitectónicos y artefactuales, procedentes de las prospecciones superficiales de la Casa de Velázquez y de hallazgos casuales en manos de particulares que de forma desinteresada nos han permitido estudiarla, a esto hemos tratado de unir los escasos datos de los autores árabes sobre el Alto Almanzora donde Tíjola aparece mencionada como hisn Tagila o wadi Tagila.

Los conquistadores no forman un grupo ni homogéneo ni numeroso y árabes y hereberes son absorbidos biológicamente por la mayoría hispanogoda continuando así los hispanos como elemento fundamental de la sociedad andalusí, (el topónimo romano Tágili, se transforma en Tágila), tampoco llegaron como un simple ejército sino que portan con ellos sus familias, estructuradas en un sistema tribal de acentuado predominio patrilineal.

Estos grupos realizan una serie de pactos con los poderes locales. cristianos y judíos podían seguir practicando su religión como protegidos, la mayoría conserva sus bienes a cambio de un tributo. A la hora del reparto los árabes recibieron las tierras más productivas de las llanuras de los valles y los bereberes las faldas de las sierras, donde se dedicaron, igual que en Africa, a la ganadería y a la arboricultura y desde donde escaparon a la vigilancia de aquellos a quienes habían ayudado en la conquista, obstaculizando la unidad y pacificación del país hasta el siglo X.

Administrativamente los conquistadores dividen el territorio en circunscripciones provinciales, las coras y estas a su vez en distritos inferiores denominados iqlims o 'amal. En la reciente recopilación de Mohamed Meouar sobre toponimia almeriense(1), Tíjola aparece según lbn Sa'ïd en la cora de Jaén, Ibn Hayyán la incluye en la cora de Elvira, AI-ldrïsï en el iqlïm de Pechina e Ibil al-Abbär en el 'amal de Almería.

La Yamhara, obra de Ibn Hazm que relaciona las tribus y familias que se asentaron en España sitúan a los Tayy', de origen Yemení, en Tíjola.

Cuando los musulmanes llegan a esta zona debieron de encontrar una población cristiana de base eminentemente agrícola situada en torno a los márgenes del río Bacares. La toponimia y los restos procedentes de la zona de Aldeire y el recientemente destruido Rulaor, han proporcionado los materiales mas antigüos estudiados. A esto hay que unir el tesorillo del Servalico, un conjunto de dirham de plata desgraciadamente disperso, parte del cual se ha podido fechar en los años 770, 771, 772 y 777 acuñados en Córdoba durante el reinado de Abderraman I.

En mayo del 913 Abderrahman III se dirije a la cora de Elvira, donde los rebeldes de las fortalezas de Baza y Tíjola vuelven a la obediencia, evacúan dichas fortalezas y deja allí personas de su confianza(2). La presencia de restos califales en Tíjola la Vieja, Aldeire, Rulaor, Los Alamos, Estación de Renfe y Cela, confirman la existencia de hábitats de actividades agrícolas y de explotación de la mina de cobre de la Cueva de la Palorna.

Durante la dominación almorávide, Alfonso I de Aragón, en su campaña hacia la zona granadina, acampa ocho días en el Wadi Tagila en noviembre de 1.125.

Durante los siglos siguientes, las noticias históricas sobre Tíjola, son nulas. Es curioso esta omisión de las fuentes en un momento donde el hábitat está ampliamente documentado por los numerosos restos arqueológicos tanto en los alrededores de la actual Tíjola, como en la enorme fortaleza que ocupa varias hectáreas de extensión. Purchena se convierte en el núcleo militar y administrativo de la zona. En Junio de 1.488, el Valle del Almanzora cae sin oponer resistencia ante las tropas cristianas y el 7 de Diciembre se firman las capitulaciones de todas las villas y lugares del río Almanzora, Valle de Purchena y Sierra de los Filabres, entre ellos, Tíjola.

HISN TÄGILA

Según las publicaciones de L. Provenzal y la Casa de Velazquez(3) el término hisn (castillo) designa en las fuentes un conjunto complejo, territorial y social definido por la jurisdicción que ejerce el hisn sobre los habitantes de este espacio plurifuncional, inicialmente en una región mal controlada por el poder central de Córdoba con una orientación social aún marcada por la influencia de las estructuras tribales: árabes-bereberes o muladíes. Durante los siglos XI al XIII es aún testimonio del carácter comunitario de la sociedad rural que organiza su defensa según sus propias exigencias.

El hisn, emplazado siempre en lugar elevado en la cima de un cerro poco accesible, estaba ante todo constituido por un sólido recinto que lo circuía, salvo en el caso de que por un lado hubiese un tajo a pico. Casi siempre el recinto de la fortaleza no encerraba mas que un espacio restringido sin mas ingreso que una puerta de sólidas hojas forradas de placas de hierro. Este recinto solo contenía unas pocas instalaciones permanentes: cisterna para las aguas de lluvia, algún almacén de armas o de reserva de víveres y ciertos alojamientos elementales en los torreones. Por debajo y fuera del edificio empezaban el arrabal del castillo en el que vivían las gentes de la guarnición, con sus familias y los pocos artesanos y comerciantes que trabajaban en un mercadillo a la sombra de una mezquita de modestas dimensiones. Los soldados de la guarnición regular disfrutaban por lo común del derecho de cultivar un pequeño trozo de tierras en las inmediaciones del castillo cuyo usufructo tenían. Naturalmente en caso de alerta la población del arrabal se encerraba en el reducto tras trasladar a él sus bienes muebles.

Tíjola la Vieja, se extiende sobre cuatro alturas que dominan el Valle del Almanzora, tanto en su comunicación E-W, como N-S, a través de las montañas por el valle del río Bacares.

La segunda de estas alturas está ocupada por una pequeña fortaleza casi desaparecida (Lam.1a), queda la cisterna y dos torres macizas de tabiya. Se apoya en ellas un largo recinto del que subsisten la base de piedra rodeando una tercera prominencia sobre la que se extendía la aglomeración de Tíjola (Lam.1b). El acceso se haría por la extremidad sur del conjunto. En el interior los abancalamientos muestran algunos muros antiguos y otra gran cisterna se conserva en la cima. Al pie de la cuarta altura (Lam.1c) se encuentran horadadas siete silos de alrededor de 1,70 metros de diámetro que podrían haber servido como silos o como mazmorras para la mano de obra forzosa que trabajaba en la mina. Próximo a los silos se extendían la maqbara (cementerio) que ocupa la cima de varias colinas colindantes.

Los terrenos de cultivo asociados se extendían alrededor de las actuales Bayarque y Aldeire, alquerías independientes de la fortaleza.

LOS RESTOS MATERIALES

El estudio del material, vidrio, metal y cerámica principalmente, ha permitido establecer una amplia cronología que va desde los siglos X al XVI, cubriendo lagunas temporales de las fuentes. Si para el período nazarí apenas existen noticias escritas sobre esta zona, los materiales aportan para el momento una valiosa información sobre la vida social de la comunidad rural.

LA CERÁMICA

La cerámica como elemento esencial en la vida diaria, tiene un lugar primordial para conocer los usos y costumbres domésticos. El objeto, condicionado por lo funcional y lo estético, se diversifica en multitud de formas y técnicas decorativas. Así pues las variaciones técnicas o estilísticas. reflejan los cambios producidos en el contexto social en el que se dan.

Las recientes líneas de investigación sobre cerámica medieval, establecen diversos grupos determinados por la función del objeto cerámico:

- Vajilla de cocina. Necesaria para la elaboración y cocción de alimentos, con varias formas de marmitas (Lam.4b.) ollas (Lam.3b y 4a), cazuelas (Lam.5a), coladores o cuscuseras (Lam.3c) platos de cocción, etc. Realizada a torno o a mano, las pastas suelen ser generalmente refractarias, a veces vidriadas o decoradas con grupos de líneas incisa horizontales u onduladas y bordes festoneados con digitaciones en algunas cazuelas.

- Vajilla de almacenaje, transporte y conservación de sólidos o líquidos. Compuesta por cántaros, jarros (Lam.3a), orzas y tinajas (Lam.6). La decoración se reduce a la pintura de manganeso, al vidriado monocromo y al estampillado en las tinajs cubriendo total o parcialmente su superficie.

- Vajilla de mesa. Utilizada para servir o presentar los alimentos, agrupa redomas, jarras/os (Lam. 2f), tazas, cuencos (Lam. 2c), platos o ataifores (Lam. 2a,b), etc. El refinamiento en las técnicas decorativas es notorio en este tipo de vajilla que aparece decorada con manganeso, vidriados, estampillados bajo el vidrio, esmaltada o con técnicas mas complejas como la cuerda seca, el esgrafiado. o la loza dorada.

- Objetos cerámicos de uso doméstico y uso múltiple. Representado principalmente por el alcadafe, lebrillo o barreño y utilizado para lavar ropa, para la higiene personal, amasado de pan,... Vidriado o solo bizcochado y decorado a veces con cordones plásticos incisos o impresos y grupos de líneas incisas horizontales u onduladas en el exterior o en el interior del borde.

- Contenedores de fuego. Utilizados para alumbrar como los candiles o lámparas (Lam.4b) o para contener el fuego en la cocina como el anafre.

- Objetos cerámicos de uso artesanal. Elementos del utillaje alfarero como atifles y rollos de los cuales aparecen escasos fragmentos, pero a pesar de ello la fabricación local de cerámica, está documentada por la existencia de hornos de un alfar, recientemente destruído en las cercanías de Tíjola la Vieja de la época Califal así como por los actuales hornos de cerámica de Aldeire, herederos posiblemente de los alfares medievales en una zona rica en arcilla y con interesante documentación arqueológica.

- Objetos cerámicos de uso arquitectónico. Grupo compuesto por tejas y ladrillos, materiales muy abundantes en los yacimentos de la zona, aunque a veces se documentan tejados cubiertos con lajas de pizarra en lugar de tejas.

- Varios. Se incluyen objetos de función agrícola como los cangilones, de higiene personal como los bacines, tapaderas, (Lam.2e), con diferentes formas y dimensiones según el recipiente que cubran, embudos (Lam.2d), etc.

- Juego y esparcimiento. Relacionado con el aspecto lúdico aparece un dado de cerámica con numeración completa y una serie de objetos de pequeño tamaño, cacharros de juguete, relacionados con el ámbito familiar al cual emulan.

EL METAL

Los objetos fundidos en hierro, plomo, cobre o bronce proporcionan una interesante información sobre el tratamiento del mineral, cobre de la cueva de La Paloma o hierro de las cercanas minas de Bacares efectuado posiblemente en el mismo recinto amurallado a juzgar por las grandes concentraciones de escoria y restos de fundición. Estos objetos, seguramente producto de la forja local, están relacionados con la transformación y manipulación familiar de productos textiles como los dedales (Lam.7c, d, e, f), con prácticas quirúrgicas o cosméticas como las varillas, espátula (Lam.7g, h) o pinza (Lam.7a). con actividades militares o armamentísticas como la punta de un tahalí (Lam.7j), o con el aderezo personal como la hebilla de cinturón (Lam. 7i), los fragmentos de pulseras en bronce y hojalata y un amuleto de plomo en forma de jarrita con dos asas decorada con una flor de seis pétalos indicativo de tradiciones colectivas relacionadas con el mundo mágico-religioso.

EL VIDRIO

Escasamente representado por su fragilidad y por tratarse de objetos de pequeño tamaño, existen varios fragmentos de pulseras de vidrio con desarrollo helicoidal en colores azul ultramar, celeste y negro así como aristas de botella, fragmentos de fondos, paredes y bocas de pasta muy delgada en diferentes tonos de verde, ámbar y azul. La presencia de escorias de pasta vítrea nos hace plantear la hipótesis de la fabricación local o comarcal.



1.- MEOUAK Mohammed.---Toponymie, développement et division du territoire dans le province d'Alméria à I'époque mediévale: lápport des textes arabes".

2.- lbn Hayyan. Crónica del Califa Abdarrahman an-Nasir, entre los años 912-942 (al-Muqtabis, tomo V), trad. Mª.J. Viguera y F.Corriente.Zaragoza 1.981.

3.- Levi-Provencal, E.H'ª de España dirigida por Menéndez Pidal IV. Madrid. Bazzana, A,Cressier, P,Guichard, P. "Les chateaux ruraux d'AI-Andalus" Publications de la Casa de Velázquez. Madrid. 1.988.