| Francisco López Archilla nació en 1946 en Los Malos (Albondón), Granada. Vivió allí, en plena Contraviesa, hasta los 28 años, que se fue a vivir a Barcelona con su familia.
Francisco López narra en este su segundo libro, titulado EL SENDERO DE LOS NO ELEGIDOS, aquella vida rural en cortijadas dispersas caracterizada por una organización social de opresión y sometimiento, al igual que en el resto de La Alpujarra.
Conozco a Paco López desde aquellos años que dirigía el restaurante Lindaraja. Entonces me llamó mucho la atención aquel afán suyo por escribir versos en la pizarra que usualmente se utiliza en los bares para anunciar las tapas, bocadillos o comidas.
Escribí alguna de aquellas coplas para mi archivo y también publiqué alguna en uno de mis libros.
Me pareció muy interesante que él, un hombre formado en la cultura oral, mantuviera esa voluntad por lo escrito. Sin saberlo, estaba siendo fiel a los designios de la época que le ha tocado vivir y que le exige, como creador, un trasvase desde la oralidad a la cultura escrita.
Más tarde tuve la oportunidad de preparar para la edición su primer libro, titulado VERDADES VERSIFICADAS, que publicó el Ayuntamiento de Vícar. Ese trabajo me permitió conocer más profundamente al Paco persona y al Paco creador.
Ahora, que tenemos el segundo libro de Paco, que ha titulado EL SENDERO DE LOS NO ELEGIDOS, podemos reconocer ya su particular forma de expresión y cómo, camino de ser un escritor experimentado, profundiza con naturalidad en los temas que vitalmente le mueven.
Somos espectadores de su vida y de su obra. Entramos, pues, a través de estas páginas, a la conciencia despierta de Paco López, a la vida de su infancia, a la repercusión del duro engranaje de la dictadura en las personas del campo, aisladas en cortijos: La persecución por las ideas y por no humillarse ante el cacique, ante el poderoso de turno.
Precisamente este libro es importante porque es de los pocos documentos publicados en la comarca de La Alpujarra que cuenta la ignominia y el padecimiento sufridos durante la dictadura franquista en primera persona, en la voz más profunda del pueblo.
Con las cuatro narraciones que componen este libro Paco López hace justicia a su familia, a sus vecinos, a sus conocidos, a su pueblo, simplemente porque habla de la realidad, de la vida que había en aquellos tiempos, de poderosos y oprimidos en una sociedad que es parte de nuestra historia.
También es importante destacar que esas historias vitales están desarrolladas en décimas espinelas, en una de las estrofas que los trovadores de Almería utilizan en la improvisación poética. Y esto recuerda, porque coincide en todos los elementos, a aquellos romanceros que de pueblo en pueblo contaban historias en verso. Posiblemente porque Paco López está siendo voz común, voz de todos, voz del pueblo.
PEPE CRIADO |