Patrimonio

Ruta huella

 

 



Arquitectura civil:

 

 

Torre el Reloj 

Torre ubicada sobre punto prominente, para ser percibida por la mayor parte de la población. De planta cuadrangular con pequeños chaflanes en las esquinas; cornisa con molduras. Plataforma superior rodeada de barandilla de hierro con dibujo, sobre la que se asienta un eje vertical que atraviesa un conjunto de tres campanas superpuestas, de media esfera; el conjunto está coronado por un chapitel metálico, adornado en su base por filigranas y rematado por una bola y veleta de gallo y banderola. El reloj se encuentra ubicado en el lateral sur, bajo el mismo aparece un pequeño balconcillo con barandilla para su mantenimiento.
Se construyó en 1.867, siendo la maquinaria del relojero madrileño Canseco.
Sus campanadas marcan la vida de la población. Edificio para función específica, de naturaleza exclusivamente civil, sin incorporación a ninguna edificación religiosa.
Es tan importante este elemento para el pueblo, que está incluso en el escudo de nuestro municipio, en el primer cuartel, la torre con el reloj público simboliza el paso del Alboloduy antiguo al moderno ya que donde hoy se encuentra la torre del reloj y el barrio de Las Peñas y de La  Mezquita, antiguamente se alzaron las murallas que rodearon la alquería árabe de Al-Hizan.

 

 

Lavadero- Los caños

 


(Siglo XIX). Corresponde a un soberbio conjunto hidráulico encadenado, que se inicia, en un primer espacio apergolado, con la Fuente de los Siete Caños, donde mujeres y hombres recogían en cántaros el agua que casi a diario llevaban, a mano o en bestias, para el servicio de las casas.
Los caños vierten sobre el canal, antiguo abrevadero, imprescindible para calmar la sed de los animales de carga de los que dependía gran parte de la fuerza de trabajo del pueblo.
Desde allí, el agua llega todavía limpia hasta el lavadero, ubicado en un segundo espacio, donde se ubica una larga pila corrida. Su construcción, ya avanzado el siglo XX, supuso una importante mejora en las condiciones de trabajo de las mujeres que hasta entonces tenían que lavar arrodilladas en la acequia. Finalmente, el agua se vierte a una gran alberca descubierta, que regula los riegos de la margen derecha del río Nacimiento, aguas abajo del pueblo.
Esta fuente de Alboloduy se nutre mediante una espectacular galería de origen medieval, excavada en el la roca, de aproximadamente 4 Kms de longitud, que atraviesa la base del Peñón del Moro, contando con diversos pozos de ventilación y limpieza, algunos de 20 metros de profundidad.

 

 

Tinao el Ayuntamiento

  • Pertenece al denominado tinao de paso. Según la información recogida, este se debe a la ampliación de la casa por necesidad de espacio, obteniendo el consiguiente permiso del vecino ayacente. Comunicando la plaza del Ayuntamiento con la calle Trinquete.

 

 

 

Tinao la Fuente

 

  • Casa de dos plantas, con cubierta de launa, alero de laja, pequeños vanos. Destaca un largo pasadizo bajo la misma, con paredes de mampostería y techo de cañizo en dos niveles. La casa conserva la placa de numeración tradicional. Comunicación histórica de salida de la población en este sector. Es uno de los pocos ejemplos de la construcción compacta tradicional de la alpujarra en el entorno. Es el más antiguo de los que existen en el pueblo y pertenece al modelo de tinao de paso.

 

 

 

Tinao el Anetillo

 

(Tinao de paso).Es el más moderno. Su construcción es reciente de unos treinta o treinta y cinco años. Esta situado en la parte alta del pueblo, comunicando el barrio del Barranco con el barrio de la Mezquita. Desde allí se divisa una panorámica de la parte baja del pueblo.Está dentro de la categoría de tinao de paso.

Ha sido reformados manteniendo uno de ellos el techo de vigas de madera. Aunque están abiertos al público suelen tener ámbito semi/privado.


Arquitectura Religiosa:


 

 

                                                                                       La Iglesia

Tras las grandes etapas del mudéjar y el barroco, la iglesia de Alboloduy, forma parte del último gran impulso estilístico tradicional, el Neoclásico, característico de la segunda mitad del
siglo XVIII y primera mitad del XIX. La posición de la torre en el eje central de la nave (en lugar de en uno de los laterales), en este caso situada tras la cabecera, es un signo característico del neoclásico-alpujarreño, que busca la simetría académica de forma acusada. Arruinada la antigua iglesia que se situaba en la Plaza Vieja, la
nueva, dedicada a San Juan Bautista, se levanta en la zona más baja del pueblo sobre los antiguos huertos, afectando a algunas casas del entorno. Fue realizada por el arquitecto Domingo Thomas entre 1796 y 1802. Presenta planta de cruz latina con los brazos del transepto sobresalientes e interiormente se cubre con bóveda de cañón con arcos fajones. Las capillas laterales, cubiertas con bóvedas vaídas, están comunicadas entre sí y con el transepto, mientras que el crucero presenta una cúpula sobre pechinas. Los espacios del interior se traducen en el exterior: el volumen cruciforme se destaca con nitidez respecto a los volúmenes secundarios de las capillas y sacristía. La fábrica mantiene la tradicional técnica mixta de cajones de
mampostería entre rafas y cintas de ladrillo, aunque con la particularidad de que fue enlucida con cal y sobre esta superficie se imitó el mismo sistema constructivo mediante pintura mural.

 

 

 

Ermita Santo Cristo

 

Presenta planta rectangular, con nave cubierta con bóveda de medio cañón y capilla mayor de planta cuadrada, con arcos ciegos en los laterales y cúpula sobre pechinas. Un tirante de hierro sujeta las paredes de la capilla mayor. Tras el altar se abre el camarín del Cristo, también de planta cuadrada y cúpula. A los pies del lado de la epístola presenta una pequeña habitación con cúpula que hace el oficio de trastero , aunque antes fue la sacristía. Todas estas cúpulas aparecen trasdosadas al exterior y la nave se cubre con un tejado a dos aguas de ladrillo.La fachada está coronada por una sencilla espadaña y la puerta presenta un vano con arco de medio punto. En los extremos de la fachada se localizan contrafuertes, que también se sitúan en los muros laterales. Todo el exterior está encalado y los muros deben ser de mampostería

 

 

 

 

Ermita de las Ánimas

 

 

 

 

Casas Señoriales: 

 

 

 

Los Ríos

Edificio con fachada a tres calles, con cubierta plana. Fachada principal enmarcada por falsas pilastras laterales y entablamento en parte superior con moldura-arquitrabe, friso liso y cornisa de teja árabe, con pequeña moldura bajo la misma. Zócalo de nueva facteura al pie. La fachada principalpresenta dos cuerpos separados por una moldura que se prolonga en la repisa de los balcones. Los vanos, con arco segmentado, están recercados por platabandas, apareciendo la clave resaltada en la segunda planta, donde el balcón central alcanza mayor altura que las laterales. En planta baja presenta rejas de peto y resalte en parte superior. En planta alta aparecen barandillas con espirales, arquillos apuntados entrelazados y espirales.

 

 

 

Los Gómez 

 

 

 

 

Los Cadenas

 

 



Miradores:



 

 

El peñón del Moro

Restos de un pequeño castillo roquero dentro del tipo de fortaleza de la Alpujarra. Domina perfectamente el río y la comunicación con el interior de la provincia. Restos también de época romana en una fortaleza destruida intencionadamente tras la conquista. Comarca del Río Nacimiento. Muro de contención situado en el saliente rocoso del Peñón del Moro. Es un pilar macizo tronco-piramidal que sirve como muro de contención. sus dimensiones, en altura, son de 4,20 metros desde la base rocosa hasta la cima. La base es un poco mayor que el conjunto, y está inscrustada perfectamente en la roca. 
El aparejo es de mampuestos sumergidos en un mortero de cal/arena muy espeso y compacto.

 

 

Las 3 cruces

 

 

 

 

La era

 

 

 

 

La Ánimas

 

 

 

 

Peñón de la Reina

 

La Zona Arqueológica de El Peñón de la Reina se encuentra en el término municipal de Alboloduy, en la zona Norte de la población. Se localiza en la zona más elevada de un cerro de gran pendiente, delimitado al Oeste y al Sur por el río Nacimiento y al Este por el Barranco del Caracol, lo que define un marco geográfico estratégico por constituir una encrucijada de caminos y por el particular relieve que facilita su defensa. El acceso al yacimiento se realiza remontando el Barranco del Caracol hasta alcanzar algunas de las antiguas veredas. Una de ellas lleva a la cara Norte del yacimiento, la más accesible y donde se situaba la puerta de acceso. Tras las últimas investigaciones arqueológicas realizadas en este yacimiento, durante los años 1976, 1977 y 1978, se comprobó la existencia en él de distintos complejos culturales, con la siguiente secuencia crono-estructural: 
Horizonte I. Neolítico Final de facies almeriense 
Horizonte II. Bronce Antiguo, en torno al 1600 a. C. 
Horizonte III Bronce Final, desde la segunda mitad del s. VIII hasta un momento avanzado del s. VII a. C. 
En cuanto a los elementos más significativos del yacimiento, cabe señalar la estructura defensiva perteneciente al Bronce Antiguo, documentada en las laderas más vulnerables y de más fácil acceso del cerro, lado este, noroeste y tramo central de la ladera norte. Su forma no obedece a ningún sistema preconcebido, adaptándose a la morfología y accidentes del terreno. Relacionada con esta estructura, hay constancia de una puerta de entrada al poblado situado en la ladera norte, que está formada por un pasillo natural, en ángulo, de paredes verticales creada por la misma roca. En el interior del recinto amurallado, en la zona más deprimida del poblado, se ha documentado una estructura fechada en el Bronce Antiguo, que es interpretada como cisterna o depósito de agua. El hábitat, que arranca en el Neolítico Final, se concentra fundamentalmente en la zona más elevada e inaccesible del cerro que está protegida, desde el Bronce Antiguo, por la muralla descrita. Se trata de construcciones de planta ovalada distribuidas de manera irregular por el área del poblado, sin una trama urbana predeterminada. La fase Horizonte I o Neolítico Final se localiza en áreas muy reducidas del asentamiento. La ocupación durante el Bronce Antiguo, fechada por Carbono 14 en torno al 1600 a. C., afecta a un área mayor como lo indican los materiales y las construcciones asociadas a este período. La etapa del Bronce Final corresponde al momento de máxima ocupación, es la fase mejor documentada y se desarrolla desde la segunda mitad del siglo VIII hasta el siglo VII a. C. A esta época pertenecen los restos relacionados con las cuatro cabañas excavadas entre 1976 y 1978, así como otras veintitrés localizadas a nivel superficial.

 

 

 

 

 

Parque Biosaludable

PEDANÍA:

LAS ALCUBILLAS

 

La Alcubillas están formadas por dos núcleos de población a la orilla de la Rambla que lleva su nombre: Las Alcubillas Bajas que pertenecen al municipio de Alboloduy y las Alcubillas Altas que están compartidas entre los municipios de Gérgal y Alboloduy. El gentilicio de sus habitantes es alcubillero/a.

 

El origen del topónimo Las Alcubillas se encuentra en la palabra mozárabe "Alcubilla"  con raíz árabe "al-qubba" que significa arca de agua, depósito de agua, estanque, pilón, cúpula... Este topónimo árabe es probable que proceda del latín vulgar "cova", femenino de "covus", que significa hueco. Por su significado podemos deducir que en época árabe debió existir en el lugar donde está situado el pueblo uno o más depósitos de agua o estanques, que se utilizarían para el abastecimiento público y para el riego.

 

Para llegar a estas dos pedanías, tan sólo hay que tomar la autovía A-92 dirección Granada. A 50 km de la capital almeriense. Se encuentra a 675 metros de altitud en la Sierra de los Filabres, por lo que es recomendable abrigarse fuera del periodo estival.

 

Las Alcubillas Altas.

 

La Rambla de Las Alcubillas es el límite geográfico entre ambos municipios. En la parte alboloduyense, conocidos comúnmente como acelgueros, podremos visitar la fuente y el lavadero, llamada por los lugareños "la cimbra". Y, en la parte gergaleña, nos encontraremos, nada más cruzar el puente de la rambla, la Iglesia de San Sebastián.

 

Las Alcubillas Altas es un buen lugar donde realizar turismo rural y perderse en sus caminos y senderos. El antiguo Camino Real que unía Almería y Granada, hoy Camino de Fuente Santa esconde vestigios históricos como los surcos de las carretas, las minas, las ventas y la aldea minera de La Gebera, también abandonada. También podemos observar el puente de Hierro sobre la Rambla de Gérgal del ferrocarril Línares-Almería, declarado Bien Inmueble del Patrimonio Industrial y Minero Andaluz. La vía pecuaria nos adentra en el sendero PRA- _____ Vereda de Las Alcubillas que nos conduce a través de un paisaje singular hasta el pueblo de Alboloduy, disfrutando de la balseta natural de agua minero-medicinales conocida como “Balsica Salobre” y restos históricos próximos como un horno, una mina de hierro, cantera de piedra… En todo momento podemos disfrutar del Paraje del Desierto de Tabernas.

 

La aldea tiene como Patrón a San Sebastián, cuyas fiestas se celebran el 20 de enero y la procesión en su honor es acompañada por la Banda de Música La Mezquita de Alboloduy. En agosto se celebra las fiestas de verano en honor a la Patrona la Virgen del Carmen en la plaza principal del pueblo, cuya característica principal es una fuente circular, que llaman coloquialmente “El Llano”.

 

Su gastronomía tradicional está basada en la cocina mediterránea y podemos destacar: las migas, los buñuelos, el choto al ajillo, las papas a lo pobre, el arroz con conejo o perdiz, las gachas, el pimentón, los jaleos, la fritá, la pipirrana... manjares que te abren el apetito.

 

La población que reside en Las Alcubillas durante todo el año es reducida, de 35 a 40 vecinos, aunque los fines de semana y en épocas de vacaciones aumenta considerablemente con vecinos que remanecen de aquí, pero que actualmente viven en Almería, Cataluña y Baleares principalmente. La evolución de la población es negativa, como la de muchas zonas rurales de la provincia de Almería. Según los datos publicados por el INE a 1 de enero de 2019 el número de habitantes en Las Alcubillas Altas era de 31, 1 habitantes más que el en el año 2018. En el grafico siguiente se puede ver cuantos habitantes ha tenido Las Alcubillas Altas a lo largo de los años.

 




 

En la siguiente tabla se representa la evolución del número de hombres, mujeres y total a lo largo de los años.

Evolución de la población desde 2000 hasta 2019

Año

Hombres

Mujeres

Total

2019

19

12

31

2018

18

12

30

2017

16

12

28

2016

15

9

24

2015

17

13

30

2014

16

12

28

2013

15

10

25

2012

15

10

25

2011

16

11

27

2010

16

11

27

2009

16

10

26

2008

17

11

28

2007

18

10

28

2006

16

12

28

2005

19

13

32

2004

19

13

32

2003

19

13

32

2002

24

17

41

2001

26

18

44

2000

26

18

44

 

A continuación, representamos la antigüedad de las edificaciones actualizado a octubre de 2019. Cada color representa una década, excepto el Negro que representa todos los edificios anteriores a 1900, que suele ser el casco histórico, en el mapa puede apreciarse como ha sido el desarrollo urbanístico de Las Alcubillas Altas a lo largo del tiempo.

 

Podemos observar que en los últimos años la mayoría de las casas se están reformando, conservando gran parte de estas viviendas como segunda residencia, para los períodos de vacaciones o para cuando se jubilen.

 

 

Las Alcubillas han sido a lo largo de sus muchos siglos de historia un lugar de paso, y por tanto, ha estado bien comunicado. Por su territorio pasaba el camino que unía Almería con Guadix conocido como Camino Real que debió ser ya utilizado por los romanos y por los árabes. Todavía hoy podemos apreciar los surcos de los carros y carretas marcados en las zonas de piedra de este camino.

 

Durante la dominación romana de la Península Ibérica (siglos II a. C. hasta V d. C.) a la que llamaron Hispania y dividieron en provincias, se construyeron las vías romanas o calzadas que facilitaron la comunicación entre pueblos y ciudades, a la vez que la romanización. Con la caída del Imperio Romano los visigodos siguieron utilizando estos caminos (siglos V al VIII) y con la invasión árabe en el año 711, les sucederían en el uso y disfrute de estas obras de ingeniería. Los árabes permanecieron casi ocho siglos (VIII al XV) en la Península Ibérica a la que llamaron Al-Andalus y debido su cultura avanzada conservaron, repararon y perfeccionaron las obras públicas romanas: vías, acueductos, molinos...; además construyeron nuevas obras de ingeniería para el aprovechamiento de recursos hídricos: acequias, albercas (balsas), norias, aljibes... De todas estas construcciones quedan restos arqueológicos en el territorio de Las Alcubillas.

 

     El Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de Andalucía de Pascual Madoz realizado entre 1845-1850 describe el camino de la siguiente forma:  "CAMINOS. Hay uno carretero que conduce desde Almeria á Granada, entrando por el E. y térm. de Sta. Fé de Mondujar, en el part. que describimos; se dirige por la rambla de Gergal a la venta de la Dorada que está en la misma rambla, y dejando esta a la der. pasa por la Alcubilla del térm. de Alboloduy, en donde existe otra venta que toma el nombre de la Cortijada; continúa en direccion á O. por el Campillo Hondo de Alboloduy, pasa por una cuesta titulada de la Reina y toca en Doña Maria y la venta del mismo nombre; desde este punto se dirige por el r. de Ocaña y rambla de Abla hasta la venta que dicen de Arroyo, continúa por la rambla de Fiñana, y dejando este pueblo á la izq. sigue hasta la venta llamada Venta Nueva, por cuyo punto entra en el part. jud. de Guadix: su estado es muy malo no solo por la falta de composiciones, sino que tambien porque teniendo que cruzar por las ramblas de Gergal, Abla y Fiñana y r. de Ocaña, se entorpece y dificulta su tránsito en las grandes avenidas. Existe tambien otro camino de herradura que entra en el part. por la parte oriental y por Alhabia, y continúa por Alsodux, Santa Cruz, Alboloduy y Nacimiento, hasta unirse con el carretero en Doña Maria; en los inviernos es muy penoso por tener los pasageros que vadear el rio, mas en verano da gusto andar dicho camino por lo pintoresco y ameno del pais, pues se hallan continuamente alamedas ademas de estar plantados de muchos frutales los campos de uno y otro lado del r. : los demas caminos trasversales que son de herradura, igualmente que el anterior, se hallan todos en malisimo estado, á lo que contribuye mucho lo quebrado del terreno."

 

En la historia reciente de Las Alcubillas ha quedado grabada la tragedia ferroviaria ocurrida el 15 de noviembre de 1945. Un tren correo con más de 300 personas arrastrado por una locomotora de vapor con dirección a Almería y un tren de mercancías compuesto por una locomotora de vapor y 16 vagones que iba en sentido ascendente a Gérgal chocaron de frente. Un error humano del factor de circulación, Subjefe de la Estación de Gérgal, que ejercía de Jefe de Estación, fue la causa del accidente. Parece ser que había encargado a otro factor dar la salida al tren correo porque había sido invitado a la matanza de un cerdo. Éste le dio vía libre sin darse cuenta que el tren de mercancías marchaba hacia Gérgal. El choque se produjo en las inmediaciones de Las Alcubillas, en la trinchera Zamora, las dos locomotoras quedaron empotradas y los dos últimos coches se levantaron con el impacto rozando los dos cables eléctricos de la catenaria produciéndose un infierno eléctrico que desató un incendio. Tras el estruendo de la colisión, los habitantes de Las Alcubillas Altas acudieron a socorrer a los heridos, llevándoles mantas, café y aguardiente. Por desgracia, cuando se produjo la descarga eléctrica poco pudieron hacer por ayudar a los infortunados que quedaron atrapados en los dos últimos vagones, resonando en la madrugada sus gritos de socorro. Lo que sí consiguieron, a riesgo de su integridad física, fue desenganchar el coche-correo del resto de la composición, salvando la vida de los funcionarios de correos. Murieron más de 100 personas y el responsable de la salida del tren correo, que no debía haber abandonado su puesto, al producirse el choque se dio a la fuga, y a los pocos días fue encontrado muerto de un disparo que él mismo se dio con una pistola.

 

En la década de los sesenta y setenta del pasado siglo XX, al igual que en la mayoría de los pueblos andaluces, su población emigró a distintos lugares de España y del extranjero, sobre todo a Cataluña, Baleares y Madrid. Se da la circunstancia que hay un gran colectivo de alcubilleros/as que emigraron a Mallorca buscando trabajo en la rama de la hostelería. Los primeros que se instalaron allí fueron llamando a sus familiares y amigos, y así se ha formado en Mallorca una colonia de alcubilleros/as, que no han perdido sus raíces, 

 

Los alcubilleros y alcubilleras tradicionalmente han vivido de las actividades agrícolas y ganaderas. La agricultura de su pequeña vega, a ambas orillas de la Rambla, ha consistido principalmente en cultivos de olivos, almendros, naranjos, parras de uva de barco, árboles frutales, hortalizas... En los terrenos más áridos o secanos se sembraban cereales, trigo y cebada principalmente, y en la zona conocida como El Campillo se cultivaban viñas para la obtención de vinos. La ganadería ha sido un recurso importante para la economía de sus habitantes, teniendo como actividades principales el pastoreo de cabras y ovejas. También en épocas pasadas han existido explotaciones de vacas y de caballos. Era tal su importancia que el ferrocarril paraba en determinadas ocasiones en Las Alcubillas Bajas para cargar vagones de animales. Otra ocupación de muchos alcubilleros ha sido la de tratante de ganados o marchante con la que se han buscado la vida por su gran habilidad en la compra-venta de ganados.

 

Por su cercanía a las estaciones de Ferrocarril de Gérgal y de Fuente Santa, sus habitantes también han vivido de los trabajos que proporcionaba la actividad ferroviaria, que muchas veces compaginaban con los trabajos agrícolas y ganaderos. Debido a esta cercanía y contacto, muchos de sus habitantes se han buscado su futuro como trabajadores de la RENFE. Sin embargo, muchos rechazaron la oferta de trabajar para la RENFE debido a que ganaban más en la venta de ganado.

 

En los últimos años la agricultura se ha producido una reconversión de la agricultura con la construcción de varios invernaderos para el cultivo de productos como tomates, pimientos, judías, calabacines, sandías, melones...) siguiendo el ejemplo de los cultivos bajo plástico de las zonas del poniente y levante almeriense. Sin embargo, la mayor parte de la tierra se cultiva por pequeños propietarios de forma tradicional como complemento a su economía familiar, incorporando elementos de modernización y de ahorro hídrico con el riego por goteo.

 

La ganadería tradicional de pastoreo de rebaños de cabras y ovejas ha descendido notablemente, pues actualmente sólo quedan dos o tres rebaños de cabras, sin embargo, se ha creado una explotación ganadera intensiva de ganado caprino de gran éxito, cuya propietaria es una mujer joven que se ha convertido en un referente de lo que es creer en su territorio y producir materia prima de gran calidad.


 

Las Alcubillas Bajas

 

Una vez hayamos visitado Las Alcubillas Altas, nos adentraremos rambla abajo en busca de Las Alcubillas Bajas, a un kilómetro bajando por el cauce. Se trata de un pueblo abandonado. No se puede buscar señales de información, una carretera pavimentada…, se trata de un camino de tierra que se toma en la margen derecha de la Rambla de Las Alcubillas. A tan sólo un kilómetro de la cimbra ya vemos los primeros cortijos de pizarra derruidos. Y, sólo a unos cuantos metros más, vemos la desoladora imagen de un pueblo olvidado.

 

Su población fue de alrededor de 150 habitantes. La aldea quedó abandonada a mediados del siglo pasado debido a la dureza del trabajo y la escasez del mismo. Por lo cual, los residentes decidieron emigrar, como en tantos otros pueblos, a Cataluña, Aragón o Baleares...

 

La construcción en altura le protegía de las avenidas de la rambla. Podemos observar sus construcciones de mampostería y techos de cañas, palos y esparto. En su día fue un núcleo de población muy joven pues disponía de Escuela propia. 

 

Es muy interesante observar cómo se vivía hasta el siglo XX, antes de la llegada del abastecimiento, saneamiento, pavimentación de las calles y acceso a la energía eléctrica. Se convierte en un lugar para perderse un rato y extrapolarse a épocas pasadas.

 

     

Aspectos de patrimonio a incluir en el itinerario.

 

El Itinerario discurre por la rambla de Gérgal y Rambla Alhamillo. Hace 8 millones de años, en el periodo del Mioceno, la emersión de la cordillera Bética, cordillera a la que pertenece esta zona, tuvo grandes extensiones de suelo invadidas por el mar, por lo que muchos sedimentos quedaron asentados en los pies de la Sierra de los Filabres. Si paseamos por la rambla Gérgal de Alboloduy observando con atención podemos encontrar, hoy día, arrecifes de corales, gusanos, erizos, conchas y otros fósiles marinos. Además, la rambla está viva y tras fuertes lluvias o avenidas pueden emerger nuevos fósiles que nos dejan maravillados.

Podemos observar como la zona baja de la rambla Gérgal, más extensa y accesible, está cultivada y cuidada. Sin embargo, conforme vamos ascendiendo, la rambla se estrecha con unas paredes cada vez más verticales y con pequeño espacio para el cultivo. Desaparece entonces los cortijos cuidados, la línea eléctrica y empezamos a observar los cultivos de secano casi abandonados.   

Llegamos a un punto donde se bifurca la rambla Gérgal que se hace intransitable, indómita y virgen a su derecha y a su izquierda recibe su afluente denominado la rambla del Alhamillo.

La rambla del Alhamillo esconde un nacimiento de agua rico en minerales, un embalse de construcción natural y un pequeño sistema de acequias para conducir el agua a los meandros de la rambla donde se antaño se cultivaba verduras de gran calidad. 

Dejamos la rambla cortada por unos grandes desprendimientos para ascender unos 400 metros por un camino de ladera hasta llegar el altiplano denominado “El Campillo” que a través de la vía pecuaria nos llevará a la población de Las Alcubillas Altas. 

 

Además de los paisajes erosivos y de extraordinario valor morfogenético, el entorno presenta un gran número de endemismos de flora y vegetación. También es lugar de paso de aves  migratorias del norte de África y hogar de animales lagartos, culebra escalera, culebra bastarda, zorros, ginetas, comadrejas, etc.

 

La ruta--------- Rambla Gérgal-Alhamillo-Alcubillas, es un itinerario de gran riqueza natural, formaciones geológicas cambiantes, ramblas vivas y la conexión natural entre las dos poblaciones del municipio de Alboloduy, Alboloduy y Las Alcubillas Altas, donde podemos disfrutar de su rico patrimonio cultural y etnográfico.