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La Alpujarra almeriense del Andarax


Cuando escuchamos ‘La Alpujarra’, irremediablemente la asociamos con la vecina provincia de Granada. Sin embargo, lo cierto es que nuestra querida Almería también toma parte en esta comarca tan mítica.

Situada en el extremo oeste de la provincia, asomada al fértil valle del Andarax, entre la Sierra de Gádor y Sierra Nevada, la Alpujarra almeriense conforma un conjunto homogéneo de 22 pueblos, profundamente ligados a la presencia histórica de comunidades musulmanas en la región.

El gran y espectacular entorno montañoso, en muchos casos situado a más de 2.000 metros de altura sobre el nivel del mar, contrasta extraordinariamente con la imagen asociada a Almería basada, sobre todo, en interminables desiertos y extensos mares de plástico, todo ello bañado por el agua del Mediterráneo.

Entre Alhama de Almería, puerta de entrada de esta Alpujarra almeriense, y Laujar de Andarax, su centro neurálgico, existen una serie de pueblos serranos que el turista intrépido puede visitar a medida que avance por la A-348. La esencia de lo rural, la historia mezclada con la leyenda o la gastronomía de alta montaña son solo algunos de los ingredientes que convierten a este romántico paraje en un destino privilegiado para el turismo de naturaleza y de relax.

Ya lo dijo Francisco Villaespesa, “La Alpujarra es el balcón en donde asoma España para ver, como en un sueño, las bellas costas de África, que a través del mar le envían sonrisas de enamorada”. Con estas palabras rindió homenaje a su patria chica y, al mismo tiempo, resumió a la perfección la esencia romántica que todavía hoy late con fuego en la región. Todo porque, además de las escasas huellas romanas encontradas en la zona, la comarca respira, especialmente, cultura árabe por los cuatro costados. Es difícil hacer una selección de los municipios que inundan esta alpujarra almeriense, pero destacaremos algunos de ellos:

 

1.- Alhama de Almería:

La primera parada en nuestra ruta por la Alpujarra almeriense ha de realizarse en su puerta oriental de entrada, Alhama de Almería. Esta localidad serrana, habitada en la actualidad por cerca de 4.000 habitantes, posee una historia apasionante, construida primero por los romanos, y más tarde por los árabes. Así lo demuestra la ingente cantidad de restos arqueológicos hallados en la zona, tales como “La Puente”, un viaducto romano excepcionalmente bien conservado; o la “Loma de Galera”, un conjunto de necrópolis de época prehistórica. Asimismo, el nombre de Alhama, de origen árabe, vendría a significar “agua sagrada”, en relación a las aguas termales que tradicionalmente han manado de la cercana Sierra de Gádor. Dichas aguas son ahora aprovechadas por el Balneario San Nicolás, ubicado en el centro del pueblo.

 

2.- Almócita:

A escasos 2 kilómetros de Padules se encuentra la localidad de Almócita, cuyo nombre de origen árabe significa “el de en medio” en castellano. La razón es simple, si tenemos en cuenta que nos hallamos justo a la mitad del trayecto que nos conducirá hasta el corazón de la Alpujarra. Mientras paseáis por sus calles blancas, os recomendamos poner especial atención a los poemas y pinturas plasmados en sus paredes, todo un homenaje a la faceta artística que numerosos escritores románticos del siglo XIX descubrieron en esta comarca. Además, aquí podremos descubrir tanto el antiguo barrio judío; como un aljibe-lavadero de origen árabe, una de las instalaciones hidráulicas más antiguas de la Alpujarra. Y si lo que nos apetece es dejar aparcado el coche un rato y echar a andar, debemos saber que desde Almócita, situado a una altitud de 835 metros, parten varios senderos con dificultades muy variadas. La Oficina de Información Turística del pueblo, situada en avenida de La Alpujarra, nos las ilustrará muy amablemente.

 

La Alpujarra almeriense del Andarax

3.- Padules:

Continuando por la carretera que atraviesa la Alpujarra almeriense llegamos a Padules, otro pueblo poseedor de una excepcional historia. Influenciado, de igual manera, por la cultura morisca de antaño, el casco antiguo de Padules nos permite visitar edificios tan emblemáticos como la Iglesia de Santa María La Mayor, cuyos muros aún conservan el auténtico color de la Alpujarra, que no es blanco, como se pudiera pensar, sino terroso. A su vez, en la plaza del Barrio Bajo podremos contemplar la llamada Cruz de Humilladero, cuyo significado nos transporta a la rebelión de las Alpujarras por parte de la población morisca a finales del siglo XVI. Finalmente, además de su red de miradores, también merece la pena destacar las Canales de Padules, una suerte de senderos acuáticos excavados por el río Andarax en la roca que lo encauza.

 

4.- Fondón:

El siguiente pueblo es Fondón, famoso por acoger uno de los tesoros arquitectónicos más valorados de la Alpujarra. Se trata de la casa palacio de los Godoya, una suntuosa edificación construida entre los siglos XVII y XVIII, por encargo de una de las familias nobles castellanas que vinieron a repoblar la Alpujarra tras la expulsión de los moriscos en 1571. Desde el año 2011 aloja en su interior un centro cultural volcado en la difusión del arte y la historia de este rincón perdido. Hay que destacar la gastronomía de esta zona o el Festival Internacional de Flamenco que cada año se realiza en el municipio.

 

5.- Laujar de Andarax:

Finalmente, llegamos al corazón de la Alpujarra almeriense, Laujar de Andarax -o como lo conocían los antiguos moradores árabes, la caverna de la montaña―. Como no podía ser de otra forma, es precisamente el río que da nombre a esta localidad el que ha regido su tradicional estilo de vida. Sus aguas, que dividen en dos el pueblo, se encargan también de nutrir las fuentes y los innumerables árboles frutales que florecen alrededor. Así, la visita a atractivos naturales como el Área Recreativa El Nacimiento, se puede intercalar con la contemplación de joyas arquitectónicas como la Iglesia de la Encarnación ―de estilo mudéjar y barroco―, los restos de una antigua alcazaba árabe, o la Casa Señorial de la familia Moya. Y si buscamos un sitio donde comer, La Fabriquilla (Paraje del Nacimiento, s/n) nos sorprenderá con su local heredado de una antigua fábrica de electricidad, y su carta especializada en ricas carnes a la brasa.

 

Ver 'Volando voy': Valle de Andarax (01/11/22), online y completo en Cuatro
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