Cidi YAHYA ALNAYAR


YAHYA ALNAYAR, Cidi (Almería?, 1435 - Laujar de Andarax, 1506). Noble.


      Infante de Almería. Hijo de Abén Celin Aben Abrahen Alnayar, hijo, a su vez, del rey granadino Yusuf IV (1431-1432) y de Fátima, hija del rey Ciriza. Cidi Yahya era, por tanto, nieto de reyes de Granada. Al igual que su padre, será conocido como el Infante de Almería. Contrajo matrimonio con Ceti Meriem Venegas (María Venegas), su prima hermana, procedente también de la familia real granadina, con quien tuvo a Alonso (Alí Omar ben Nasar), Isabel y Brianda, y en segundas nupcias con Elvira de Sandoval, nieta del conde de Castro.

      Cidi Yahya sucedió a su padre en la alcaidía de Almería y fue nombrado por el rey Muley Hacén virrey de las tierras y mares de Almería (1480). En la Guerra Civil del Reino de Granada, que coincidió con la conquista castellana del mismo (1482-1492), Cidi Yahya fue fiel partidario del rey Muley Hacén y de su hermano el Zagal, de quien era primo y cuñado, pues estaba casado con su hermana Equivila, frente a Boabdil, autoproclamado Rey contra su padre Muley Hacén. Personaje hábil y realista, Cidi Yahya mantuvo desde muy pronto contactos secretos con los Reyes Católicos. En 1485 pactó la entrega de Almería y de Vera, a condición de una amplia serie de concesiones, sobre todo territoriales. Pero fue en 1488 cuando se materializó la capitulación pacífica de toda la zona oriental del Reino. Yahya gozaba de un gran prestigio en la zona y de la colaboración de sus autoridades. De esta manera, una cincuentena de poblaciones del levante almeriense capitularon y pasaron a poder de los Reyes Católicos sin enfrentamiento (Vera, Mojácar, Cuevas, los Vélez, Níjar, Sorbas,...). Sin embargo, la entrega de Almería no fue posible porque el Zagal descubrió la estrategia de Yahya y acudió en socorro de Almería, encarcelando a su cuñado. Ello enfrió las relaciones entre Yahya y los Reyes Católicos, lo que explicará que el propio Alnayar defendiera la ciudad de Baza contra el duro asedio a que el ejército cristiano la sometió en el segundo semestre de 1489. Pero nuevamente triunfó la diplomacia y la negociación, pues Alnayar y Gutierre de Cárdenas, comendador mayor de León y representante de los Reyes Católicos, alcanzaron un acuerdo de capitulación para la entrega de Baza, Guadix y Almería, con la aquiescencia de el Zagal, a quien se le ofrecieron importantes compensaciones. El día 4 de diciembre de 1489 Baza abría sus puertas a los Reyes Católicos; Almería lo hacía el 23 y Guadix, el 30.

      El gran papel desempeñado por Cidi Yahya en las negociaciones de las capitulaciones, que fueron bastante benévolas para los musulmanes, fue bien remunerado por los Reyes Católicos. El 25 de diciembre, en el Real cristiano situado ante la ciudad de Almería, se firmaron unas capitulaciones personales concediendo los reyes una amplia serie de mercedes a Yahya Alnayar: asimilación de él y su familia a la gran nobleza cristiana, reconocimiento de las amplias propiedades heredadas de sus padres (sobre todo en la taha de Marchena), exención de alcabalas y de alojamiento de huéspedes y soldados, asignación de 550.000 mrs de renta anual en los tributos de las tahas de Dalías, Alboloduy y Marchena, licencia para llevar escolta de 20 hombres, etc. Aunque la historiografía tradicional afirma que en ese día 25 Yahya fue bautizado con el nombre de Pedro de Granada, las últimas investigaciones retrasan su conversión hasta 1500, junto a otros caballeros musulmanes. Su hijo Alí Omar ben Nasar sí se convirtió antes, en 1492, con el nombre de Alonso de Granada Venegas, así como sus hijas, bautizadas como Isabel y Brianda.

      Yahya al Nayar y su hijo, Alonso de Granada Venegas, fueron los más fieles colaboracionistas militares de los Reyes Católicos: participaron en el sofoco de la sublevación de los mudéjares de 1490 y en la toma de Granada. Alnayar fijó su residencia en Granada a partir de su conquista, siendo nombrado alguacil mayor de la ciudad en 1492, regidor perpetuo de ella desde el 20 de junio de 1500 y caballero del hábito de Santiago. Sin embargo, los Reyes Católicos le arrebataron el señorío de la taha de Marchena, que ofrecieron primero a Boabdil y, en 1494, a Gutierre de Cárdenas. Disgustado por ello, se retiró a vivir a Laujar. En su testamento, Pedro de Granada se quejaba de que sólo se le dio una compensación de 200.000 mrs. y se le quitaron una serie de heredades que eran de su patrimonio familiar, especialmente la taha de Marchena. Falleció en Laujar el 6-II-1506, siendo trasladado su cuerpo, por orden de su hijo Alonso, a la ciudad de Granada, acompañado de un séquito de 800 servidores y enterrado en la capilla de San Pedro, actual Sagrario de la catedral granadina.

      Su hijo Alonso quedó en Granada, consolidando la casa de Granada Venegas en esta ciudad, integrada en la alta aristocracia cristiano-vieja, con los títulos de alguacil mayor y regidor perpetuo de Granada,  y extendiendo sus posesiones con la compra de amplios terrenos en Campotéjar, base del señorío y marquesado obtenido en 1643. Mientras, su hermana Brianda continuaba la casa Granada en Almería, a través de su enlace con otro alto aristócrata nazarí almeriense, Alonso Belvis el Baho.





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