Fermín CAÑADAS  GIMÉNEZ


CAÑADAS GIMÉNEZ, Fermín (ALMERIA, 1895 - ALMERÍA, 1941). EMPRESARIO, REJONEADOR.


Empresario de hostelería, fue el primero y más experimentado de nuestros caballistas taurinos. Perteneciente a una familia de clase media, nació el 12 de diciembre de 1895 y un colapso cardíaco le produjo la muerte el 9 de septiembre de 1941. Fermín Cañadas Giménez es el único almeriense que en la primera mitad de la pasada centuria presentó al público una escasa pero bien domada cuadra equina. Aficionados contemporáneos alababan su pasión por los caballos y su ilusión por sobresalir en el arte del rejoneo. Quizás por carecer de la capacidad económica necesaria para adquirir y adiestrar a animales tan bellos como caros, no se prodigó demasiado fuera de la provincia. Antes de anunciarse en Alicante, Águilas, Úbeda, Albox, Huércal Overa y Laujar, Fermín debutó en la capital en agosto de 1933 sustituyendo a Juanita Cruz, a consecuencia de una disposición gubernamental impidiendo torear a pie a las mujeres. Quedó bien y ello le animó a repetir en la feria del año siguiente, en un festejo organizado por el gremio de dependientes y a beneficio de Asistencia Social. El crítico de Diario de Almería se volcó en elogios hacia el paisano:

Con ese arte que nos obsequió en la tarde de su debut, con aquella misma arrogancia y presteza, y aun superándose en algunos momentos, el señor Cañadas toreó a caballo y rejoneó después y hasta banderilleó, de tal manera todo ejecutado, que más que un aficionado nos pareció estar viendo a un profesional con títulos suficientes para salir airoso de su cometido.

Las últimas noticias sobre su vida se remontan a junio de 1935, fecha en la que alternó con la banda cómico-musical “Los 25 gallos de Baeza”. En otras dos ocasiones recorrió a lomos de jaca alazana el redondel de la plaza inaugurada en 1888, en ambas “pidiendo las llaves”: Festival de Banca y Bolsa a beneficio de las Milicias Populares, en agosto de 1936; y en la retirada de tres legendarios subalternos: Ciérvana, El Cuqui y Juan Leal (padre), en octubre de 1940. Fermín acababa de abandonar la cárcel de El Ingenio tras cumplir 6 meses de reclusión acusado de un delito de excitación a la rebelión (su hermano Salvador corrió peor suerte: cadena perpetua). Empresario del taxi y gerente del balneario Diana, regentó el bar los Quinteros, la Mezquita y la Macarena, en la calle Real esquina al Lugarico (plaza Masnóu), punto obligado de cante por saetas al paso de las cofradías del Sepulcro y la Soledad. En prueba de amistad, Miguel Fernández “Tomate el Viejo” le dedicó el pasodoble “Fermín Cañadas”, estrenado por la banda municipal en febrero de 1935.




Sevillano Miralles Antonio





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