Francisco LÓPEZ TAMARIT


LÓPEZ TAMARIT, Francisco (, Sin datos - Almería, Sin datos). Eclesiástico.


      Clérigo, intérprete y arbitrista. De probable origen morisco, al igual que otros sacerdotes, fue desde 1551 beneficiado de la villa de Sorbas y vicario de la ciudad de Vera y su partido eclesiástico. Antes de la rebelión de los moriscos residía en Antas. Disfrutaba de una posición económica saneada, pues era dueño de dos casas, una en Sorbas y otra en Antas, y poseía un rebaño de 200 cabezas de ganado cabrío y 60 cabezas de ganado vacuno. Profundo conocedor de las costumbres y lengua de los moriscos, llegó a utilizar manuscritos en árabe, como la traducción de los Evangelios.

      La sublevación de los moriscos de la comarca del río Almanzora obligó al vicario a refugiarse en la ciudad de Vera, en cuya defensa destacó tanto como sacerdote y como soldado con sus armas y caballo. Especialmente señalada fue su actuación durante el asedio a que Abén Humeya sometió a la ciudad de Vera a partir del 24-IX-1569. Más tarde, actuó bajo las órdenes de Juan de Austria, como hombre experto en lengua árabe y en el trato con los moriscos: así, escribió en arábigo el bando a favor de los moriscos que se redujesen, firmado por Juan de Austria en Santa Fé (IV-1570), y estuvo en las negociaciones con el Habaquí en Fondón del Andarax, junto al licenciado Torrijos y al doctor Marín.

      La guerra y expulsión de los moriscos supuso la ruina económica de la sociedad almeriense. El vicario Tamarid perdió todos sus bienes: su casa de Antas fue incendiada con todo lo que poseía y su ganado robado por los moriscos. Calculaba que había perdido más de 400 ducados. Acuciado por la necesidad y confiado en su preparación intelectual y experiencia, viajó a la Corte de Madrid para exponer al monarca la desastrosa situación en que habían quedado, no sólo él, sino el resto de sacerdotes y, en general, todo el obispado de Almería. Gracias a esta estancia en la Corte, conocemos dos extraordinarios memoriales que presentó sobre la situación del levante almeriense, del que hace una detallada descripción, destacando tres aspectos problemáticos a los que, como un auténtico arbitrista, sugiere soluciones concretas: el sistema defensivo de la costa, los recursos económicos y la población que habría de sustituir a los expulsos moriscos. Estuvo cierto tiempo en la Corte, pero en junio de 1571 se encontraba nuevamente en Vera, donde adquiría varios esclavos moriscos, señal de que empezaba a recuperarse económicamente.

      Pero la carrera de Francisco López Tamarid no se detuvo en las tierras almerienses. En la década de 1580 residía en la ciudad de Granada como racionero de su Catedral; era, a la vez, familiar e intérprete de lengua arábiga del Santo Oficio de la Inquisición. Su dominio del arábigo era tan profundo que le llevó a publicar uno de los más antiguos diccionarios de arabismos: Compendio de algunos vocablos arábigos introduzidos en lengua castellana, en alguna manera corruptos, de que comúnmente usamos..., editado al final del Diccionario de romance en latín, por el maestro Elio Antonio de Nebrissa... (Granada, casa de Antonio Elio de Nebrissa, 1585); editado también por Antonio Mayans y Siscar, Orígenes de la lengua española, II (Madrid, Juan de Zúñiga, 1737). En 1588 intervino como traductor y primer editor del pergamino que apareció en la Torre Turpiana de Granada que, junto con los famosos Libros Plúmbeos, intentarían en vano el sincretismo religioso musulmán y cristiano.





Política de Privacidad | Aviso Legal